Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta alma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alma. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de julio de 2009

Pablo y Filemón



Dios te bendiga!

Alguna vez has leído el libro de Filemón? Es un libro muy corto, pero maravilloso. Técnicamente sería difícil llamarlo libro porque no es más de una página! No lo crees? Leámoslo juntos:

Filemón 1-25
1 Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro,
2 y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:
3 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
4 Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones,
5 porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos;
6 para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.
7 Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.
8 Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene,
9 más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo;
10 te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones,
11 el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,
12 el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo.
13 Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio;
14 pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.
15 Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre;
16 no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.
17 Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo.
18 Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta.
19 Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también.
20 Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor.
21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.
22 Prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido.
23 Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,
24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.
25 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.


Esta es la carta más corta de Pablo y después de los saludos , en el versículo 10, nos da el motivo principal por el cual la escribió.
“La razón era “apelar” , suplicar, rogar a Filemón por Onésimo.
Podemos deducir en el versículo 16 que era esclavo de Filemón, que por alguna razón había escapado de su amo.
Pablo dice: “ ...mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones"
Con esto entendemos que Onésimo conoció a Pablo cuando estaba en prisión y ahí se convirtió al evangelio.
Ahora Onésimo iba de regreso con su amo y aunque no se indica en el texto, tiendo a pensar que él mismo llevaba la carta a Filemón.

Volviendo a lo que dice la carta, lo que me impresiona y quiero señalar es cómo Pablo manejó una situación potencialmente difícil: un siervo que había huido de su amo.
El siervo muy probablemente también le debía dinero al amo.
Resulta que este amo es un cristiano maravilloso.
El siervo conoce a Pablo y se convierte en creyente; al mismo tiempo éste le resulta muy útil sirviéndole “en la cadena del evangelio”.
Qué hace Pablo en dicha situación? Que harías tu? Ponte en los zapatos de Pablo, después ponte en el lugar de Filemón.
Sé que es retadora la situación pero respira un poco y también ponte en el lugar de Onésimo.
Todos son cristianos y todos aquí tienen una situación que manejar. Yo no le llamaría a ésta una situación “especial”.
Todos nosotros tenemos que tomar decisiones en nuestra vida diaria y ésta es una situación cotidiana.
Es por lo tanto una excelente oportunidad para ver cómo Pablo la manejó.
Menciono solo a Pablo porque no sabemos qué hizo Filemón cuando recibió la carta. Por lo cual nos tenemos que enfocar en lo que hizo Pablo y estoy seguro que vamos a aprender mucho.

Primero que nada, quién era Pablo? Pablo era un siervo maravilloso del Señor.
Él extendió el evangelio a los gentiles como nadie más lo hizo en el siglo I.
Las iglesias no conocían a nadie mas que a él.
Para la mayoría de los gentiles creyentes él era su “padre” en la fe, él que los llevó a la verdad y esto también es válido para ambos dos, Onésimo y Filemón.
Ahora este hermano está en prisión y Onésimo lo está ayudando, es muy útil para Pablo.
El problema es que él era tambien un esclavo fugitivo.
Su amo es un hermano en una iglesia que Pablo había fundado.

Cómo manejó Pablo la situación con este siervo cristiano que en realidad le era útil? La respuesta es con amabilidad, amor y honestidad.
Hablándole a Filemón, le escribió como de hermano a hermano.
Dice: “Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por amor”.
Tenía la libertad de ordenar, pero no lo hizo.
Sin embargo suplicó a Filemón, hizo una apelación, le rogó por amor.
Pablo no ejerció la autoridad como superior en sus asuntos, tampoco manipuló.
Sí, tiene la libertad de ordenar lo que conviene pero si lo hubiera hecho entonces no hubiera sido “por amor” y es AMOR lo que cuenta. Lo que hace es por amor, porque es amor lo que importa, es apelar – no ordenar, dictar o manipular.

Y luego dice algo más: “el cual vuelvo a enviarte (Onésimo); tú, pues, recíbele como a mí mismo.
Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.”

Pablo pudo haberse quedado con Onésimo y solo enviarle una carta a Filemón diciéndole que se le ordena recibir de nuevo a Onésimo, o le pudo haber ordenado que se olvidara de Onésimo porque Pablo lo necesitaba en ese momento y por esa razón se lo iba a quedar.
Pablo no obró de esa manera, envió de regreso a Onésimo apelando a Filemón para que le recibiera.
Luego le dice a Filemón que le gustaría quedarse con Onésimo para que le ayudara en la cadena del evangelio “ de parte de Filemón”.
Pon atención a “de parte de”.
Pablo no dice “en lugar de ti Filemón”.
Onésimo no iba a remplazar a Filemón.
Si Onésimo regresara a servir a Pablo estaría ahí “de parte de Filemón”, “a favor de Filemón”, “por Filemón”.
Esto se necesita enfatizar porque algunas traducciones han traducido “en lugar tuyo” y este es un engaño.
La palabra griega que traduce “de parte de” es “huper” y es utilizada más de 120 veces en el Nuevo Testamento.
En solo dos ocasiones es traducida (por la KJV) como “en lugar de”.
En 108 casos es traducida como “por” y debería traducirse como tal aquí también.
Onésimo, si hubiera regresado a ayudar a Pablo hubiera sido “por Filemón”, “ de parte de Filemón”. Hubiera sido como si Filemón le hubiera prestado su siervo a Pablo.
Un hermano una vez me puso a pensar en algo interesante sobre dar y apoyar.
Dijo que cuando apoyamos a un determinado ministerio o causa nos convertimos en accionistas de tal ministerio y recibiremos dividendos de éste.
Cuando se invierte recursos en un ministerio y este ministerio trae fruto, parte de éste es registrado por Dios como dividendo para ti, porque fue hecho a través de tu apoyo. Si Filemón hubiera dejado que Onésimo sirviera a Pablo hubiera sido una inversión “para” “ a favor de” Filemón y le regresaría dividendos de acuerdo al fruto del ministerio de Pablo! Pero aun hay otra cosa que quiero marcar.
Aunque Pablo necesitaba a Onésimo, no asumió que tenía la autoridad para quedárselo, solo porque él era, digamos, el apóstol Pablo.
Si no, mira lo que dijo: “pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.”
Pablo se abstuvo de persuadir a Filemón. Él puso la situación en claro: estaba en prisión y Onésimo era una ayuda para él, aún así no se lo hubiera quedado.
No hubiera persuadido a Filemón a que se lo dejara.
Filemón tenía que decidir por sí mismo, voluntariamente. Observa la amabilidad de Pablo, le habla como de hermano a hermano, no como superior (“en la fe”) a un subordinado (“en la fe”).
“Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.”

Pablo continua su apelación por Onésimo, diciéndole a Filemón que aunque se fue solo como esclavo, ahora regresa como algo más, regresa como querido hermano en el Señor. Pero pudo ser que cuando Onésimo se fue éste le debía dinero a su amo.
Que pasaría con esa deuda?
Pablo no le ordenó a Filemón que la cancelara o que se olvidara de ella, porque ya sabes, ahora “son hermanos”.
Lo que Pablo pide a Filemón no son ordenes, sino apelaciones.
Y sobre las deudas? Aquí está lo que le dice: “ Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta.
Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré...” Eso es amor fraternal! No hubiera sido amor fraternal persuadir a Filemón a que se olvidara de la deuda que su antiguo esclavo le debía.
Sin embargo es amor decir como Pablo dijo: “...recíbele como a mí mismo... Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta... yo lo pagaré...“. Ese es amor fraternal.
Pablo le dice a Filemón que él mismo se debe a Pablo.
Filemón vino a la fe a través de la labor de Pablo, pero no se lo menciona como para persuadirlo, esa es la verdad pero no la usa para resolver asuntos materiales.

Concluyendo su apelación, Pablo dice “... confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo...”
Pablo sabía que Filemón era un verdadero hermano en Cristo. Además el principio de la carta lo llama amado y colaborador suyo, diciéndole que ha escuchado sobre su fe y amor al Señor Jesús así como a todos los santos.
Pablo y Filemón no eran un par de extraños entre sí, se conocían.
La apelación de Pablo no era hacía un extraño sino a un amado hermano y colaborador suyo conocido por su fidelidad, era una apelación de hermano fiel a hermano fiel y Pablo estaba seguro que no solamente le concedería la apelación sino que haría aún más que eso.

Para mí esta carta de Pablo es un ejemplo de cómo los cristianos del siglo I se relacionaban entre sí.
Pablo enviaba de regreso con su amo a Onésimo, un esclavo que había huido y que muy probablemente le debía dinero.
Onésimo en algún momento conoce a Pablo, se convierte al evangelio y le resulta muy útil ayudando en la cadena del evangelio.
Sin embargo Pablo no pensó que eso le daba el derecho de hacer algo más, aparte de lo que era correcto.
Me puedo imaginar a muchos cristianos que hoy no harían lo mismo que Pablo en aquel tiempo.
Muchos buscarían (o tratarían de obtener) una “revelación” de Dios sobre la manera de persuadir a Filemón a hacer algo que ellos quieren.
La próxima vez que alguien te persuada a hacer algo y te haga sentir condenado si no lo haces, lee Filemón! La próxima vez que alguien te reclame por algo que es “para el Señor” persuadiendote a hacerlo para el propósito de esa persona misma, lee Filemón!
La próxima vez que quieras algo de un hermano, por favor lee Filemón sobre cómo proceder. Pablo sabía que lo que ahí necesitaba no era una revelación de Dios, porque éste era un asunto de sentido común, aunado a honestidad y verdad.
? A quién pertenece Onésimo? A Filemón.
Él debería regresar a su amo.

? Onésimo le debe dinero a Filemón.
Alguien debería de pagar.
Quién pagará? Pablo toma esta responsabilidad.

Onésimo es útil a Pablo en el trabajo del ministerio.
Sin embargo, le da el derecho a Pablo de quedárselo sin preguntarle a Filemón? No! Onésimo necesita primero regresar con su amo y solo si él voluntariamente y no como por necesidad considera que quiere enviarle de regreso con Pablo entonces Onésimo regresará.

Observa el respeto de Pablo hacia Filemón, observa cómo relaciona a estos hermanos. Aprende de esto.
Seguramente en muchas ocasiones estaremos en una encrucijada y vamos a necesitar una palabra de sabiduría, de la intervención de Dios para tomar la opción correcta y Dios nos la dará si la pedimos con fe (Santiago 1:5-8).
En muchas otras ocasiones todo lo que necesitaremos en lugar de “sobre espiritualizar” la situación es la aplicación de la verdad que que ya sabemos pero con amor y honestidad.


Filipenses 2:3
3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;

jueves, 16 de julio de 2009

El implacable amor de Dios Parte 2

Dios te bendiga!!.

La gracia de Dios

Exactamente, ¿Qué es gracia? quizas la definicion que mas se acerca a la verdad es que es un " regalo inmerecido", tambien sabemos esto de ella: lo que sea que es la gracia, Pablo dice que :

Tito 2:11-12

11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

¿Cómo alcanzamos tal lugar, donde podamos ser enseñados por la gracia? ¿Y cual es la enseñanza que la gracia ofrece?
Según Pablo, la gracia nos enseña a renunciar a la impiedad y la lujuria, y a vivir una vida santa y pura.
Si es así, entonces necesitamos que el Espíritu Santo ilumine en nuestras almas los fundamentos verdaderos de esta doctrina.
Encontramos el secreto a la declaración de Pablo acerca de la gracia en 2 Corintios 8:9. El declara:

2 Corintios 8:9

“Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”

Pablo no se esta refiriendo a riquezas materiales aquí, sino acerca de riquezas espirituales.
Numerosos pasajes comprueban esto.
En todas sus cartas, Pablo habla de las riquezas de la gloria de Cristo, las riquezas de la sabiduría, riquezas de gracia, de ser ricos en misericordia, fe y buenas obras. De igual manera, el Nuevo Testamento se refiere a las riquezas espirituales como opuestas a la mentira de las riquezas mundanas.
Pablo nos esta diciendo: “Aquí esta todo lo que necesitas saber acerca del significado de la gracia. Llega a nosotros a través del ejemplo del Señor. Sencillamente, Jesús vino a bendecir, edificar y animar a otros a expensa propia. Esa es la gracia de Cristo.
“Siendo rico, por nosotros se hizo pobre, para que a través de su pobreza nosotros fuésemos ricos.”
Jesús no vino a magnificarse o traer gloria a si mismo.
El entrego todo derecho al “Yo” en mayúscula, significando todo énfasis en el “Yo, y lo mío.”
Cristo dejo pasar toda oportunidad para ser el mayor entre sus compañeros.
Píenselo: el nunca pidió que la bendición se derramara sobre el para ser conocido o aceptado por los demás.
El no impuso su peso divino para obtener poder o reconocimiento.
El no se exalto a expensas del pobre; u hombres menos hábiles.
Y el no se glorió en su propio poder; habilidad o logros.
No, Jesús vino a edificar un cuerpo.
Y el lo demostró al gloriarse en las bendiciones de Dios sobre los demás.
Cuando Cristo camino sobre la tierra, el no estaba en competencia con nadie. Seguramente que escucho a sus discípulos glorificando sus grandes obras.
Sin embargo, en toda humildad, Jesús respondió, “Ustedes van a sobrepasarme.
Les digo, ustedes harán mayores obras que todas las mías.”
Luego, cuando llegaron los reportes que sus discípulos están haciendo esas mismas obras, echando fuera demonios y sanando gente, el danzo con gozo.
¿Cuantos de nosotros podemos reclamar este mismo tipo de gracia?
A mi vista, dolorosamente esta en falta en la mayor parte de la iglesia.
Pocos cristianos verdaderamente se regocijan cuando ven a sus hermanos o hermanas bendecidos por Dios.
Esto es especialmente cierto de muchos pastores. Cuando ellos ven a otro pastor cosechando las bendiciones de Dios, solo piensan en su propia condición.
Ellos dicen, “Yo he estado luchando en oración por años. Pero ahora este joven predicador viene al pueblo y Dios comienza a derramar bendición sobre el.
¿Y yo?”
Aquí esta el implacable amor de Dios: el regocijarnos al ver a otros bendecidos por encima de nosotros. Pablo escribe:

Romanos 12:9-10

“El amor sea sin fingimiento.
Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a la honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”

Aquí tenemos una gracia que esta dispuesta a mantenerse humilde, aun cuando se regocija en la bendición de otro.

El implacable amor de Dios Parte 3

Dios te bendiga!!.

Poca gracia de Dios en la iglesia de Corinto

Pablo encontró a los cristianos Corintios en competencia unos con otros.
La iglesia estaba llena de auto exaltación, autopromoción, y búsqueda propia. Hombres y mujeres se gloriaban en sus dones espirituales, empujando por estatus y posición.
Ellos hasta competían en la mesa de santa cena.
Los creyentes opulentos desfilaban sus comidas exóticas, mientras que los pobres no tenían nada que traer.
Otros estaban tan orgullosos, que les precia como nada demandarse unos con otros para arreglar sus disputas.
Todo esto era contrario a la gracia que Pablo predicaba.
Estos Corintios estaban sellados con un “Yo” en mayúsculas inmensas.
Para ellos era todo tomar y no dar.
Aun hoy la palabra “Corintio” tiene como connotación su carnalidad y mundanalidad.
Pablo les dijo a estos creyentes,
1 Corintios 3:1,3

“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. … ¿no sois carnales, y andáis como hombres?”

(
Piensa en lo que Pablo estaba diciendo.
Los bebes solo buscan satisfacer sus propias necesidades.
Gritan para que los mimen.
Y los Corintios eran niños en esta forma.
Esta gente era suave con el pecado, algunos entregándose a la fornicación y hasta el incesto.
Cuando pensamos en tales creyentes, la palabra “santo” no llega a la mente.
Sin embargo, a pesar de toda su carnalidad, Dios dirigió a Pablo a escribirles a esta gente como:

1º Corintios 1:2-3

“la iglesia de Dios…a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos…Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”

¿Era esto un error? ¿Estaría Dios guiñando al compromiso de la iglesia?
No, nunca.
Dios conocía todo acerca de la condición de los Corintios.
Y el nunca pasa por alto sus pecados.
No, el saludo lleno de gracia de Pablo es un cuadro del amor implacable de Dios.
Trata de imaginarte la maravilla de los Corintios mientras escuchaban leer la carta de Pablo en la iglesia.
Aquí estaban creyentes contentos consigo mismos solo mirando por el numero uno.
Sin embargo, Pablo, escribiendo bajo inspiración divina, se dirige a ellos como “santos” y “santificados en Cristo.”
¿Por qué? Dios estaba asegurando a su pueblo.
Déjame explicar.
Si Dios nos juzgara conforme a nuestra condición, seriamos salvos un minuto y condenados el otro.
Seriamos convertidos diez veces al día y nos deslizaríamos diez veces diariamente.
Cada cristiano honesto debe admitir que su propia condición, aun en lo mejor, es una de lucha.
Todos aun estamos peleando, aun tenemos que depender de la fe en las promesas de Dios de misericordia.
Eso es porque aun tenemos debilidades y fragilidades en la carne.
Gracias al Señor que el no nos juzga conforme a nuestra condición.
Al contrario, el nos juzga por nuestra posición.

Ves, aunque somos débiles y pecadores, le hemos entregado nuestros corazones a Jesús, y por fe el Padre nos ha sentado con Cristo en lugares celestiales.
Esa es nuestra posición.
Por lo tanto, cuando Dios nos mira, el no nos ve según nuestra condición pecadora sino según nuestra posición celestial en Cristo.
Por favor no me malinterprete.
Cuando digo que Dios asegura a su pueblo en gracia, no me estoy refiriendo a la doctrina que permite al creyente a continuar en pecado promiscuo.
La Biblia aclara que es posible para cualquier creyente alejarse de Dios y rechazar su amor.
Tal persona puede endurecer su corazón tan repetidamente y tan rígidamente, que el amor de Dios no penetrara las paredes que el ha levantado.
Ahora mismo, puedes estar en una condición Corintia.
Pero Dios ve tu posición como que estas únicamente en Cristo.
Así fue como el trato con los Corintios. Cuando Dios los miraba, el sabia que ellos no tenían recursos para cambiar.
Ellos no tenían poder en si mismos para ser piadosos de repente.
Por eso el inspiro a Pablo a dirigirse a ellos como santos santificados.
El Señor quería que ellos conocieran la seguridad de su posición en Cristo.
¿Luchas con una debilidad? Si es así, quiero que sepas que Dios nunca será obstaculizado en su amor por ti.
Escúchalo llamándote “santo,” “santificado,” “aceptado.”
Y echa mano de la verdad que Pablo describe:

1 Corintios 1:30

“Mas por el estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;”

El implacable amor de Dios Parte 5


Dios te bendiga!!.

comunión del Espíritu Santo.

La frase griega que Pablo usa se traduce como, “el compañerismo del Espíritu Santo.”
Al principio, los Corintios no sabían nada acerca de tal compañerismo.
El cuerpo de la iglesia estaba galopante con individuasmo.
Pablo dijo de ellos: “…cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y Yo de Cristo” (1 Corintios 1:12).
Este individualismo lo llevaban a los dones espirituales de la gente.
Aparentemente, los Corintios solo iban a la iglesia para edificarse a si mismos.
Uno llegaba con el don de lenguas, otro con una profecía, otro con una palabra de sabiduría—todavía ellos están usando sus dones para servirse a si mismos.
Todos querían irse diciendo, “Hoy, yo di una profecía,” o, “Hable poderosamente en el Espíritu.” Y estaba ocasionando gran desorden.
Pablo hizo un llamado explicito por orden, enseñándoles, “Aprendan a callar. Dejen que otro hable. Busquen edificar el cuerpo y no tan solo a ustedes mismos.”
La obra mas profunda del Espíritu Santo trata con algo mas que dones espirituales.
Señales, maravillas y milagros son todos necesarios, y todos tienen su lugar.
Pero la obra mas preciosa del Espíritu de Dios es unir al cuerpo de Cristo.
El busca establecer compañerismo entre el pueblo de Dios, por su poder para unir.
Más, muy a menudo hoy, cuando hablamos del compañerismo del Espíritu Santo, tendemos a pensar individualmente.
Pensamos en términos de “yo y el Espíritu Santo,” diciendo, “El Espíritu y yo disfrutamos intimidad con Cristo.”
Pablo ata compañerismo y unidad a dos temas que ya hemos tratado: la gracia de Cristo y el amor de Dios.
El dice, en esencia: “Para verdaderamente entender estos dos temas, tienen que unirte. Así es como puedes medir la gracia de Cristo y el amor de Dios en tu vida.
Esta determinado por tu disponibilidad a ser en plena unidad con todo el cuerpo de Cristo.”
¿Qué significa tener unidad? Significa sacando todo celo y competencia, y no compararte más con otros.
En lugar de eso, todos se regocijan cuando un hermano o hermana es bendecido. Y todos están ansiosos por dar en vez de tomar.
Solo esta clase de compañerismo revela verdaderamente la gracia de Cristo y el amor de Dios.

Dominio Propio

Dios te bendiga!!.

Recuerda que tu mente es el campo de batalla así que mantente firme no permitas que tus pensamientos se desvíen.
Dice en:
Proverbios 25 28

“Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.”

Es impresionante la importancia que este tema tiene en la vida de las personas y que no siempre se le pone la atención que merece.
Pero también estoy seguro que hay muchos hijos de Dios con esta inquietud y que día a día están librando su propia batalla venciendo tentaciones con la ayuda del Espíritu Santo.
La Palabra de Dios compara a una persona sin dominio propio a una ciudad que está a merced del enemigo y de fortalezas externas que llegan a tener el control de su vida.
Definición de Dominio propio: "virtud de uno que controla sus deseos y pasiones, especialmente sus apetitos sensuales".
Del griego "sofronismós"; disciplina, control de uno mismo.
Dominio propio Es un don de Dios según vemos en


2 Timoteo 1:7
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

No obstante los dones y el poder que Dios concede a sus hijos no se fortalecen por sí solos sino como dice Pablo deben ser avivados por la gracia de Dios mediante la fe, oración, obediencia y diligencia.

2 Pedro 1:5-7
5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento;
6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;
7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.


De allí que la clave para tener control espiritual sobre tus emociones negativas, tus pensamientos y tus actos es la renovación de la mente y que tus pensamientos estén de acuerdo con los de Dios.
En tu mente es donde se levantan argumentos negativos críticos e indisciplinados que te llevan a acciones negativas en contra de la voluntad divina.Normalmente nuestras acciones son dirigidas por nuestra forma de pensar, así que el primer paso para actuar correctamente es tener pensamientos correctos.
En otras palabras, amurallar tu ciudad (tu mente) con muros fuertes (pensamiento de Cristo) que no puedan ser derribados por los argumentos del diablo y los deseos de la carne.
Recuerda lo que dice

2 Corintios 10:4-5
4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

¿Cómo puedes renovar tu mente? ¿Cómo puede el fruto del espíritu prevalecer sobre las obras de la carne?Conociendo tu identidad en Cristo, tu posición y tu relación con El.
Tu puedes tener control sobre tus pensamientos y por lo tanto sobre tus acciones, por medio del conocimiento y la certeza de que todo ha sido hecho nuevo en ti a través de El.
Que Cristo es tu fortaleza y el Espíritu Santo tu guía.
Que juntamente con El todo es posible.
Si tu lo decides, si rechazas todo pensamiento que se levante en contra de la voluntad de Dios, si tu mirada está puesta en lo celestial y no en lo terrenal.

Efesios 4:22-24
22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

En conclusión, busca primeramente el reino de Dios, permitiendo que su Palabra impregne tuspensamientos, reconoce tu posición en El, adórale y glorifícalo, reconócelo en todos tus caminos y elte guiará en tu diario vivir.
Un paso cada vez: Tu comportamiento va a ir siendo transformado y vas a poder ver el fruto delEspíritu Santo a medida que tu pensamiento va siendo renovado.
Vive cada día, gana las batallas del día no trates de ganar hoy la batalla de mañana y así podrás ganar la guerra.
Recuerda que tu mente es el campo de batalla así que mantente firme no permitiendo que tus pensamientos se desvíen y ten siempre presente quien eres en Cristo Jesús.

1 Pedro 5:8-9

8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

lunes, 13 de julio de 2009

Honra a tu padre y a tu madre



Dios te bendiga!!.

Éxodo 20 contiene los 10 mandamientos que Dios le dio al pueblo de Israel.
El quinto (Éxodo 20:12) es sobre los padres:

Éxodo 20:12
“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.”


Dios le ordenó al pueblo de Israel que HONRARA a su padre y a su madre.
Pero ¿qué significa “honra a tu padre y a tu madre?
A continuación les presento lo que un comentarista define:

“Ese fue un mandamiento sencillo de Dios, escrito con su propia mano, y entregado por Moisés a ellos; era de naturaleza moral, y obligación eterna: y para que se entienda mejor, no se refiere solamente a esa alta estima en la que los hijos llevan a sus padres en el corazón, y al lenguaje respetuoso, gestos adecuados que se usan hacia ellos, así como la alegre obediencia que se les rendirá; sino también se refiere al honrarlos con su substancia, alimentándolos, vistiéndolos y supliéndoles con lo necesario para la vida, cuando estén en necesidad; lo cual es por todo el servicio, por todo el cuidado, gasto y problemas que se les han presentado, así como el haberlos criado en este mundo” (John Gill's Exposition of the Entire Bible, Dr. John Gill 1690-1771)

El honrar a los padres involucra alta estima, reverencia y ayuda.
Significa el estar ahí al pendiente de ellos, cuidarlos.
En comparación con los otros mandamientos, donde no se adjunta directamente alguna promesa específica, Dios, al dar este mandamiento también agregó una promesa determinada.
Dijo: “honra a tu padre y a tu madre , para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”.
Pero no terminó ahí.
En Deuteronomio 5:16 viene el mismo mandamiento pero con una promesa adicional adjunta:

Deuteronomio 5:16
“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.”


Pablo repite el mismo mandamiento en Efesios 6:2-3 :

Efesios 6:2-3
“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

Pablo dice que ese “es el primer mandamiento con promesa”.
El primer mandamiento que Dios dio y el cual contenía una promesa era ¡el mandamiento de honrar a los padres! Y en verdad ¡qué promesa! ¡Se prolongarán tus días y te irá bien!
¿Te gustaría vivir mucho tiempo en la tierra?
¿Quieres que te vaya bien? Bueno, aquí hay algo para ti: honra a tus padres y eso es lo que sucederá.
Como en el caso de otros mandamientos, así también en este, Dios dice lo que pasaría si alguien no lo guarda.
Jesús resumió ambos, el mandamiento y lo que pasaría si no se guardase, en Marcos 7:

Marcos 7:10
“Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.”

El verbo “maldecir” es el verbo en griego “kakologeo” que significa “hablar maldad”.
Cualquiera que hable maldad en contra de su padre o su madre iba a morir.
Para ver un ejemplo de no honrar a los padres, continuemos en el pasaje anterior de Marcos:
Marcos 7:11-13
11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte,
12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre,
13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

La palabra “Corbán” es una palabra en hebreo que significa “regalo ofrecido a Dios”. Esta palabra, por ejemplo, se usa en Levítico 1:2, que dice:

Levítico 1:2
“Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda a Jehová, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda.”

La palabra ofrenda aquí es la palabra Corbán que el Señor usó hablando a aquellos judíos que no honraron a sus padres.
Básicamente lo que esos judíos decían a sus padres era “cualquier cosa con la que te puedas beneficiar de mi: mi propiedad, mi ingreso, es Corbán, esto es, dedicado a Dios y no te lo puedo dar”.
Este era un juramento que acostumbraban hacer para no ayudar a los padres. Hacían juramentos dedicando todo a Dios, y por lo tanto podían alegar que no tenían nada para ayudar y de ese modo no tenían obligación para tal apoyo hacia sus padres.
Como Barnes explica:

“Si una vez habiendo dedicado su propiedad declaró que era “Corbán”, o un regalo para Dios - no era correcto, ni siquiera utilizar dicho bien, para apoyar a algún padre. Si algún padre estaba en necesidad o pobreza, y tenía que pedirle al hijo ayuda, y el hijo respondía, incluso molesto, “está dedicado a Dios; esta propiedad que necesitas y la cual te puede ayudar a beneficiarte de mi, es “Corbán” - se la he dado a Dios -” los judíos decían que la propiedad no se podía reclamar, y el hijo no estaba obligado a ayudar al padre con ella. El hijo ya había hecho algo más importante habiéndosela dado a Dios. El hijo estaba libre. No se le podía pedir que hiciera nada por su padre después de eso. Y de ese modo, podría, en algún momento, librarse a sí mismo de la obligación de obedecer a su padre o a su madre (Albert Barnes´ Notes on the Bible, Albert Barnes (1798-1870))

Nuestro Señor Jesucristo condenó el uso de la excusa de “Corbán” - ofrenda a Dios- para evitar ayudar a los padres.

Para resumir:
Es un mandamiento de Dios el honrar a nuestros padres con todo lo que ese honor pueda incluir. El mandamiento de honrar a nuestros padres es el primer mandamiento con promesa y en verdad qué promesa: ¡Vivir mucho en la tierra y que te vaya bien! ¡La mayoría de la gente no querría nada mas que esto! Bueno, esa es la promesa. ¡No es incondicional! Es condicional y será otorgada a aquellos que honren a sus padres. Este mandamiento era tan importante que el que hablara algo malo sobre sus padres iba a morir. Si, hoy vivimos bajo la era de la gracia pero el mandamiento del Señor y Su promesa están ahí. Y el reto está ahí para nosotros también:

Efesios 6:2-3
“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

Versión Bíblica: Reina Valera 1960

jueves, 9 de julio de 2009

El primer dia o el principio??





Dios te bendiga!


Génesis 1:1-2
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Pocos temas han sido sujeto de tanta especulación como lo es el tema de la creación. El concepto del cristiano promedio, es que fue en siete días en lo cuales Dios, entre otras cosas, creó los cielos y la tierra. Este concepto ha causado muchos terribles dolores de cabeza a muchos, puesto que si así fuera, la tierra no tendría mas que unos cuantos miles de años. Para unir esta “discrepancia” se han hecho varias suposiciones.
Están aquellos que apoyan la idea de que los días de la creación en Génesis 1 fueron mucho más largos que los días de 24 horas. Como veremos más adelante, la Biblia no está de acuerdo con ésta teoría. Otros han ido aun más allá, diciendo que la creación es un fraude y que el hombre llego a ser lo que es atravez de un proceso evolutivo.
Sin embargo, uno no puede apoyar esta idea sin negar contundentemente la Escritura, puesto que esta, declara que Dios es el creador de todo.

Colosenses 1:16-17
“Porque en él [Dios] fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;”

Este artículo tratará de alumbrar algunos de los pasajes más maltratados de Génesis, examinándolos sin ideas preconcebidas.

Génesis 1:1
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.




La confusión en cuanto al primer capítulo de Génesis es causada, creo yo, por el malentendido de los primeros dos versículos de la Biblia. Y la responsable de la mayor parte de este malentendido es la tradición, que enseña que los cielos y la tierra fueron creados en el primer día de la creación. Luego, inmediatamente somos confrontados con el problema siguiente: puesto que el orden cronológico dado en la Biblia, indica que el hombre existe desde aproximadamente 6,000 años y puesto que, de acuerdo al concepto tradicional, fue creado cinco días después de la creación de la tierra, lo que significa que la tierra no puede tener más de 6,000 años. Por otro lado, hay muchos que piensan que esto es muy contradictorio con otra evidencia externa, que sugiere que la tierra y el universo en general, han existido por varios billones de años.
Además, contradice la evidencia que arroja el descubrimiento de fósiles de dinosaurios y otros animales prehistóricos que se cree que vivieron hace varios millones de años. Sin embargo, el problema, no es problema de la Biblia. Porque la Biblia no dice que Dios creó los cielos y la tierra en el primer día. Vamos a ver que dice:

Génesis 1:1
“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”

Este versículo desaprueba toda conexión de la teoría “Big-Bang” con la Biblia. Fue Dios quien creó los cielos y la tierra. ¿Cuando sucedió? La Biblia no dice “en el primer día”. Lo que dice es “EN EL PRINCIPIO”. El problema se crea cuando en vez de “en el principio” leemos “en el primer día”. Es evidente que este principio no es el primero de los días de la creación registrados en Génesis 1. Vamos a leer lo que sigue:

Génesis 1:1-5
1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.


Antes de que digamos cualquier otra cosa, tenemos que explicar que el día de Génesis 1:5, así como los demás días de la creación, era un día normal de 24 horas. Sin duda, es Bíblicamente verdad que la palabra “día” ha sido usada algunas veces para denotar un período de tiempo más largo que el día normal de 24 horas. Por ejemplo, Romanos 2:5 habla sobre “el día de la ira y la revelación del justo juicio de Dios”, mientras que Efesios 6:13 habla del “día malo”. Como es evidente, la palabra “día” que viene en estos pasajes, significa mucho más que un día normal de 24 horas. Sin embargo, cuando se refiere a un día definido en tarde y mañana, o cuando nos encontramos la expresión “noche y día” lo que quiere decir es un día normal de 24 horas. Esto resulta obvio viendo algunas incidencias correspondientes en la Escritura. Así que, la Biblia dice que la lluvia que causó el diluvio de Noé duró “cuarenta días y cuarenta noches” (Génesis 7:12) esto es, cuarenta días normales. Cuando Moisés subió a la montaña para recibir la ley se quedó ahí “cuarenta días y cuarenta noches” o sea, cuarenta días normales (ver Éxodo 24:18 para la primera vez que subió y éxodo 34:28 para la segunda). Igualmente, Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches (Jonás 1:17) o sea, tres días normales o 76 horas. Así que, cuando Jesús dice “como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el hijo del hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra” (Mateo 12:40) con eso quiso decir que iba a estar muerto por tres días y tres noches . Por todo lo anterior, es obvio que cuando Génesis 1:5 dice “Y fue la tarde y la mañana un día.” se refiere a un día normal de 24 horas que empieza con la mañana y continúa con la tarde antes de que le suceda la siguiente mañana.
Un principio de investigación bíblica dice que: cuando nos encontramos ante un versículo algo difícil de entender debemos recurrir a otros que hablen sobre el mismo tema para dilucidarlo, vemos el versículo no tan claro, a la luz del o de los versículos mas claros.
Esto invalida las suposiciones que han sido presentadas, en cuanto a que los días de Génesis 1 fueron más largos de lo normal. Lo que la Biblia enseña es que Dios hizo toda su obra en literalmente seis días de veinticuatro horas.
Habiendo dejado claro lo anterior, regresemos a nuestro tema. ¿Cuando se crearon los cielos y la tierra? El texto no dice en el primer día, sino EN EL PRINCIPIO. Además, dice que la tierra (Versículo 2 ) estaba desordenada y vacía y que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
El primero de los seis días de la creación descritos en Génesis 1 no empiezan en el versículo uno, sino en el tres, y también empieza con la frase que caracteriza el principio de los siguientes cinco días restantes: “ Y Dios dijo....” Génesis 1:3, 1:6, 1:9, 1:14, 1:20, 1:24)

Génesis 1:3-5
“Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.”

Este día, no fue el primer día de existencia de los cielos y la tierra, porque Dios los había creado “en el principio”. ¿Cuando fue ese principio?, la Biblia no lo dice. Si los geólogos dicen que hace billones de años puede que sea así. En lo que a la Biblia respecta no hay problema. Lo que la Biblia sí dice, es que este principio fue antes del día de Génesis 1:5 y probablemente, si la evidencia existente es correcta, mucho antes.


2. Génesis 1:2
Génesis 1:2 es otro versículo clave para entender lo que la Palabra de Dios dice en cuanto al importante tema de la creación. Veamos:

Génesis 1:2
“Y la tierra estaba [en hebreo: hayah] desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”

La palabra clave aquí es “estaba”, como ves, el segundo “estaban” está en cursiva y significa que fue agregado por los traductores. Lo mismo sucede con muchos otros pasajes del Antiguo Testamento donde el verbo “ser o estar” está impreso en cursiva [nota al pie 3]. Esto sucede porque no hay verbo “ser o estar” en el idioma Hebreo. Así que los traductores tuvieron que suplirlo cuando lo consideraron necesario. Ahora si esto es así, tenemos que preguntarnos porqué el primer “estaba” está impreso en letra de molde. La razón es porque algunas veces los traductores escogieron traducir la palabra “hayah” que se usa ahí como “ser o estar”. Sin embargo, el verbo “hayah” no significa “ser o estar”. Lo que significa es “hacerse”, “convertirse”, “llegar a ser” “volverse”, “suceder” o “acontecer [nota al pie 4]”. Esta es la traducción que se da en Génesis 2:7 donde nos dicen que “y fue [hayah] el hombre un ser viviente”, en Génesis 4:3 donde vemos que “Y aconteció [hayah] andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová”. En Génesis 6:1 “Aconteció [hayah] que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse ...” en Génesis 7:10 “Y sucedió [hayah] que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.” , Génesis 19:26 “Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió [hayah] estatua de sal.” etc.
La Nueva Versión Internacional, reconociendo que el verbo “hayah” en Génesis 1:2 debió haber sido traducido como “hacerse, convertirse” en vez de “estaba”, ha sugerido este cambio en el margen, así que leyendo muy correctamente:

Génesis 1:1-2
“EN EL PRINCIPIO Dios creó los cielos y la tierra. Y la tierra SE HIZO, SE VOLVIÓ [margen de la NVI] desordenada y vacía”

La evidencia, entonces, muestra claramente que la tierra no fuera creada por Dios desordenada y vacía sino que SE HIZO así tal como, también, esta documentado en Isaías 45:18

Isaías 45:18
“Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano [en hebreo: tohu], para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro.”




La frase “en vano” en Isaías 45 es la palabra hebrea “tohu” que en Génesis 1:2 se traduce como “desordenada”.
En realidad, Dios no creo la tierra “tohu” (Isaías 45:18) sino que se hizo “tohu” (Génesis 1:2).
Además, no solo la tierra se hizo “tohu” o desordenada sino que también se volvió vacía. Evidentemente, para que la tierra “se volviera” vacía significa que no estaba vacía. Más bien, debió haber estado habitada. Entonces, por alguna razón, a la cual nos vamos a referir, se volvió desordenada y vacía. Por eso Dios tuvo que poner las cosas de nuevo en orden, lo cual hizo en los seis días de la creación. Hoy, el hombre encuentra fósiles de dinosaurios datados desde hace millones de años. Hombres “inteligentes” y críticos de la Biblia dicen que la Biblia desaprueba lo anterior.
Desafortunadamente para ellos, la Biblia en nada desaprueba a la Biblia. La Escritura dice que en el principio, probablemente hace algunos billones de años, Dios creó los cielos y la tierra. Esta tierra no estaba vacía ni desordenada como la tradición enseña, porque Dios no la creó así, sino que SE VOLVIÓ desordenada y vacía. Dios no nos dice qué animales específicos había en esa tierra, no lo consideró necesario. Pero si tu crees que había dinosaurios, mamuts etc. puede que haya sido así.
Resumiendo: lo que la Biblia no dice es lo siguiente:
1) Que la tierra fue hecha “el primer día de la creación”. Sino lo que la Biblia dice es que fue creada EN EL PRINCIPIO y así que el primer día de la creación no era en lo absoluto el primero, sino el primero en relación a los cinco días restantes.
2). Que la tierra fue creada desordenada y vacía, sino que SE VOLVIÓ así.
3). Que algo quedó vivo de la tierra de Génesis 1:1, que esto no puede ser de ese modo, es evidente mediante la definición misma de “vacía”. Algo está vacío cuando no hay nada. Si hubiera habido algo, no estaria vacía. Si alguna bacteria hubiera sobrevivido de la tierra de Génesis 1:1, no estaría vacía.
3. “El mundo de entonces”
Más evidencia en cuanto a lo dicho anteriormente viene también en otras partes de la Escritura, como en 2 de Pedro:

2 de Pedro 3:3-7,13
“sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste, POR LO CUAL [o sea agua] EL MUNDO DE ENTONCES [en griego se leería igual] PERECIÓ ANEGADO EN AGUA; PERO LOS CIELOS Y LA TIERRA QUE EXISTEN AHORA, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos....Pero nosotros esperamos, según sus promesas, CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA, en los cuales mora la justicia.”

En este pasaje de 2 de Pedro, vemos que “el mundo de entonces” fue anegado (inundado) en agua. La referencia aquí no es el diluvio de Noé. En este diluvio no pereció todo el mundo sino “el mundo de los impíos”
2 Pedro 2:5
5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;
De igual modo, puesto que todos los animales fueron preservados con Noé, Dios no tuvo que rehacer cosas después del diluvio. En cambio, en el caso de 2 de Pedro 3:6 TODO el mundo de ENTONCES pereció. La palabra “pero” en 2 de Pedro 3:7 hace una comparación entre “el mundo de entonces” y el mundo que le sucedió, el cual es el mundo que ahora existe (“por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora,...”). Además, 2 de Pedro 3:13 dice que el mundo que existe ahora será sucedido por cielos NUEVOS y tierra NUEVA o sea por un mundo nuevo (ver también Apocalipsis 21:1).
Con todo lo anterior, queda claro que la Biblia habla de tres mundo. El primer mundo, “el mundo de entonces”, que pereció inundado. El segundo mundo, el mundo que es ahora, que está “reservado para el fuego” y espera el día del Señor, “en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2 de Pedro 3:10). El tercer mundo es futuro aún y sucederá al mundo que ahora existe.
El hecho de que hay tres mundos: el que entonces era, el que ahora existe y el que está por venir, es también evidente en 2 de Corintios 12:2, donde Pablo dice:

2 de Corintios 12:2
“Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado HASTA [en griego también dice: “hasta”] EL TERCER CIELO”.

¿A qué se refiere Pablo con “el tercer cielo”? De acuerdo con lo que hemos visto, se refiere al NUEVO cielo que está por venir. Es el mismo cielo que Juan vio mediante revelación (ver también Apocalipsis 21) y sobre el cual Pedro habla en 2 de Pedro 3:13. Por lo cual, ¿es correcto que la Palabra de Dios hable aquí sobre un TERCER cielo? Absolutamente sí: el primero era el mundo de ENTONCES, el segundo es el mundo que ahora es, y el tercero es el que ESTA POR VENIR.
Después de haber aclarado lo anterior, y tomando en cuenta lo que vimos en Génesis 1:1-2, es obvio que “el mundo de entonces” es el mundo de Génesis 1:1. Dios creó los cielos y la tierra en el principio (Génesis 1:1). No la creó desordenada (Isaías 45:18). Se volvió desordenada y vacía (Génesis 1:2) lo que significa que había seres vivientes en la tierra que murieron cuando el mundo, “el mundo de entonces”, pereció. La manera en que pereció fue mediante inundación (2 de Pedro 3:6). Es por eso que hay hallazgos que sugieren la existencia, en algún tiempo en el pasado, de peces que hoy no son conocidos, en las altas montañas como los Alpes o los Andes etc. Había mar en algún tiempo “cuando el mundo de entonces” pereció anegado en agua”.
También, es por eso que hay fósiles de animales llamados prehistóricos y se supone hace muchos millones de años vivieron en “el mundo de entonces”. En este mundo, vivieron también los llamados “hombres prehistóricos”. Estos “hombres” así como los demás seres habitantes de este primer mundo perecieron, cuando aquel mundo pereció.
El problema con los científicos, es que ignoran la linea que divide entre “el mundo que entonces era” con el mundo que hoy es. Consecuentemente, cuando encuentran fósiles de seres que vivieron en aquel mundo y ven que son diferentes de los que viven en el mundo presente, tratan de explicar esas diferencias mediante suposiciones tales como la teoría de la evolución. Pero la verdad, es que había un mundo que Dios creó, que duró el período cubierto en Génesis 1:1. Sin embargo, ese mundo pereció inundado y por eso Dios tuvo que poner las cosas en orden de nuevo en los seis días de la creación. De ahí, hizo las plantas, los animales y finalmente al hombre. Muchas veces escogió hacer cosas de forma similar como en el otro mundo. Por ejemplo, el elefante tomó el lugar del mamut. En otros casos, prefirió volver a hacer cosas que ya estaban en el otro mundo, como las tortugas probablemente. Esto no es para nada raro. Si tu tienes una casa que te gusta, y por alguna razón se arruina, de seguro preferirías rehacer las cosas del mismo modo en que estaban antes.
Así es como la Palabra de Dios explica claramente las cosas. La palabra de Dios no tiene nada en contra de hechos genuinos y la ciencia verdadera; pero sí, en contra de los falsos “hechos” y la “falsa” ciencia. La ciencia verdadera da los hechos y ahí termina. La ciencia falsa va mas allá y arroja conclusiones basadas en suposiciones poco fiables; la Evolución pertenece a ésta categoría, porque está basada completamente en suposiciones no fidedignas. Del mismo modo sucede con las mitologías antiguas que soñaban con explicar la creación del mundo. Hoy en día hablamos de ellas como mitologías, pero en su época, la gente las respetaba del mismo modo en que hoy respetan la evolución. Sin embargo, la evolución no es nada más que otra mitología o más bien como dicen los científicos solo una “teoría”. En el futuro, será catalogada entre las mitologías que inventó la mente del hombre que niega a Dios, para explicar lo que la Palabra de Dios tan claramente explicó cuando Génesis se escribió, hace casi de tres mil años.


4. ¿ Qué causó el fin del “mundo que entonces era?

Después de todo lo anterior, la pregunta que los lectores tal vez tengan es ¿qué causó que la tierra se volviera desordenada y vacía como en Génesis 1:2 dice? Antes de que respondamos a esa pregunta, será útil primero echarle un vistazo a lo que le pasa al mundo que es hoy. Este mundo, como “el mundo que entonces era”, cuando fue creado era muy bueno y perfecto. Dios crea todo perfecto. Génesis 1:31 dice:

Génesis 1:31
“Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.”

Sin embargo, esta perfecta situación no duró para siempre, porque en Romanos 8 dice:

Romanos 8: 20-22
“Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;”

Vanidad, esclavitud de corrupción, gimiendo a una con dolores de parto, no son cosas que podrían venir de la situación que Dios describe en Génesis 1:31 como “bueno en gran manera”. Mientras tanto, algo tuvo que haber sucedido, que volvió lo que “era bueno en gran manera” en algo tan bajo como “esclavitud de la corrupción”. ¿Que fue eso? La caída de Adán. La caída de Adán no solo le costó la pérdida de un tercio de su ser [nota al pie 5], o sea su espíritu, sino que también afectó a toda la creación de Dios. Génesis 3:17-19 describe el principio de éste cambio de la creación de ser algo bueno en gran manera en algo que estaba bajo la esclavitud de la corrupción.

Génesis 3:17-19
“Y al hombre dijo [Dios]: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; MALDITA será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. ESPINOS y CARDOS te producirá, y comerás plantas del campo. Con el SUDOR de tu rostro comerás el pan hasta que VUELVAS A LA TIERRA, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”

Además, aunque Dios había hecho a Adán jefe del mundo que hoy es (Génesis 1:26), por su caída, le cedió todos sus derechos al diablo, quien es ahora llamado príncipe de este mundo [nota al pie 6] (Juan 12:31, 14:30, 16:11). Por eso toda la creación gime como con dolores de parto y espera ser liberada. ¿Qué causó esa situación? LA CAÍDA de Adán.
Así como la caída de Adán afectó a la creación del mundo que es hoy, del mismo modo, otra caída que precedió a la de Adán, afectó mucho antes de ese tiempo el mundo de Génesis 1:1, o sea “el mundo que entonces era”. Los efectos de esa caída fueron tan devastadores que el mundo no pudo esperar liberación. En vez de eso, tuvo que ser sucedido por un mundo nuevo, donde otra vez todo era inicialmente perfecto. De la caída de la cual estamos hablando, y que es el único evento que la Biblia describe como algo que pudo tener tales efectos devastadores, es la caída de Lucifer, quien era uno de los arcángeles de Dios, y que comandaba a un tercio del número total de ángeles. En cuanto a la caída de Lucifer, la Biblia lo describe en tres lugares: en Isaías 14, en Ezequiel 28 y en Apocalipsis 12. Vamos a empezar en Isaías 14:

Isaías 14:12-14
“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.”

Ezequiel 28:15-17
“Perfecto eras [Lucifer] en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, HASTA que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra;”

De acuerdo a Isaías 14, Lucifer quería usurpar el trono de Dios, esa fue la iniquidad encontrada en él. Sin embargo, sus expectativas no se realizaron. El libro de Apocalipsis describe la guerra que sigue su atentado, en una revisión histórica que viene en el capítulo 12:

Apocalipsis 12:3-4, 7-9
“También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra...Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra [en griego: ge], y sus ángeles fueron arrojados con él.”

La palabra “tierra” aquí es la palabra griega “ge” que en nuestro contexto significa la tierra como opuesto del cielo, o sea, la tierra como planeta. Es precisamente esa palabra la que la Septuaginta usa en las otras dos referencias de Isaías 14 y Ezequiel 28 y la cual la Nueva Versión King James desafortunadamente disminuye como simple “terreno” (ground). La palabra en hebreo que se utilizó aquí fue “erets” que significa “la tierra en el amplio sentido, tanto la parte habitable, como la inhabitable [nota al pie 7]” o en nuestro contexto, la tierra como opuesta al cielo. La Nueva Versión Internacional corrige este error traduciendo la palabra “erets” en Isaías y Ezequiel 28 como “tierra” y se lee así:

Isaías 14:12
“¡Cómo has caído del cielo, lucero de la mañana! Tú, que sometías a las naciones, has caído por tierra.”
(Nueva Versión Internacional)

Ezequiel 28:17
“A causa de tu hermosura te llenaste de orgullo. A causa de tu esplendor, corrompiste tu sabiduría. Por eso te arrojé por tierra,”
(Nueva Versión Internacional)

Todos los pasajes concuerdan en que después de su derrota, el diablo y sus ángeles fueron arrojados a la tierra. Esta tierra es la tierra “que era entonces” o sea, la tierra de Génesis 1:1, puesto que en la tierra que es hoy y desde antes de Génesis 3:1 el diablo ya era enemigo. No sé si al haber sido arrojado a la tierra, ésta se volvió desordenada y vacía o si sucedió durante la pelea. La Biblia no lo dice. Pero lo que sí sé, es que la caída de Lucifer es el único evento que pudo haber tenido un efecto así de devastador en la creación de Génesis 1:1. Sin embargo, aunque el adversario ocasionara el derrocamiento del “mundo que era entonces” y a través de Adán, se produjo la esclavitud del mundo que hoy es y hay un mundo más, el mundo que está por venir.

Apocalipsis 21:1
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer [no absolutamente el primero, sino el primero en relación al nuevo, o sea, anterior] cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.”

2 de Pedro 3:13
“Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”

En esa tierra:
Apocalipsis 21:4
“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas [la esclavitud y la corrupción del mundo que es hoy] pasaron.”

En este tercer mundo el enemigo continuará existiendo, pero apuesto que a nadie le va a dar envidia su posición:

Apocalipsis 20:10
“El diablo, que los había engañado, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde también habrán sido arrojados la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”
(Nueva Versión Internacional)

Versión Bíblica: Reina-Valera 1960

Notas de Pie de página

[1] Obviamente, esto desaprueba la tradición que quiere que Jesús muera a las 3:00 PM en Viernes Santo y resucite la mañana del Domingo de Resurrección, puesto que un simple conteo demuestra que no hay manera en que sean 3 días y 3 noches. Sin embargo, el problema, no es problema de la Palabra de Dios, sino problema de la tradición. Espero que en algún tema siguiente tengamos la oportunidad de ver casos como éste en los que la gente los ha desprestigiado llamándolos “contradicciones” los cuales en realidad son contradicciones de la tradición únicamente y no de la Palabra de Dios
[3] De hecho, solo en el primer capítulo de Génesis hay 11 casos donde el verbo “ser o estar” está en cursiva.
[4] Ver E.W. Bullinger: “The Companion Bible”, Kregel Publicatios, Grand Rapids, Michigan, 1990, p. 3 y W. Wilson: “Old Testament Studies”, Kregel Publications, Grand Rapids, Michigan, 1978, p. 30. Que el significado del verbo “hayah” es “convertirse, volverse, llegar a ser, hacerse, acontecer” también está apoyado en la evidencia de la Septuaginta, la traducción al griego antiguo del Antiguo Testamento. En comparación con el Hebreo, el idioma Griego, tiene un verbo equivalente al verbo inglés “to be” (en Español: ser o estar), el verbo “eimi”, y un verbo equivalente al verbo inglés “to become” (en Español: convertirse, hacerse), el verbo “ginomai”. La Septuaginta traduce casi exclusivamente el verbo “hayah” como “ginomai” o sea “convertirse, llegar a ser, volverse, hacerse, acontecer”. De hecho, la traduce así 1341 veces. Cuando usa el verbo “eimi” (“ser o estar”), casi siempre lo usa como un agregado al texto y hoy en día ha sido impreso en cursiva. (presiona aquí para volver). (Regreso)

[5] Ver: Verdades Bíblicas, Vol. 1 Tema 7

[6] Ver: Verdades Bíblicas, Vol. 1 Tema 7
[7] Ver: W. Wilson: “Old Testament Studies”, Kregel Publications, Grand Rapids, Michigan, 1978, p. 140. La palabra en hebreo que significa “terreno” es la palabra “adamah” un derivado del nombre “Adán” (Adam).

lunes, 6 de julio de 2009

NACER DEL ESPIRITU DE DIOS


Dios te bendiga!!.




Romanos 10:9-10


9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.


10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.




Cuando un hombre confiesa con su boca a Jesús como Señor y cree en su corazón que Dios lo levanto de entre los muertos, Dios crea un nuevo espíritu en el hombre, el hombre que antes de esta confesión era solo cuerpo y alma, en el momento en que creemos en lo mas intimo de nuestro ser que Dios resucitó a Jesús de entre los muertos, es que tenemos acceso, por la promesa de Dios a la vida eterna.


Este hombre pasa de ser incompleto a estar con toda la plenitud de Dios en el.



Este es el milagro de la conversión, el nuevo nacimiento, el milagro de Dios en la vida de un hombre o una mujer que lo convierte en un ser tripartito, perfecto: cuerpo, alma y espíritu.


Esa es la nueva creación de Dios.


Cuando renacemos del espíritu de Dios, llenos del poder del espíritu santo, podemos adorar al Dios vivo y verdadero por el espíritu que ahora permanece en nosotros.


No hay poder en el mundo que pueda arrebatarnos, ahora, este privilegio, somos nacidos de Dios, su nueva criatura, la máxima expresión del Creador, ¡¡Esto es estar completos y absolutamente completos en Él!!.


Juan 4:24


24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.