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jueves, 30 de julio de 2009

Amonestar, alentar, sostener

Dios te bendiga!!.

La primera epístola a los tesalonicenses; que gira en torno a la segunda venida del señor Jesucristo es una de las siete epístolas a la Iglesia de la cual los hijos de Dios hoy día forman parte.

Ésta fue revelada por Dios a Pablo para ser entregada en principio al grupo de creyentes que estaban en Tesalónica para luego circularla entre el resto de los creyentes de aquellos días.

Hay que conservar en mente que la Palabra de Dios referida aquí no es tan sólo para aquellas personas en aquellos tiempos sino que es de utilidad[1] para la Iglesia del cuerpo de hoy día. Hacia el final de la epístola, en el capítulo cinco, hay una exhortación -como cierre- que el apóstol Pablo hace a los creyentes y que comienza en el versículo doce y termina en el versículo veintiocho.

Éste artículo solamente se va a enfocar en la exhortación registrada en el versículo catorce.

1 Tesalonicenses 5:14:
También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

En éste registro de Escritura la palabra “rogamos” es la traducción de la palabra griega parakaleô.

Según el Dr. Bullinger[2] ésta palabra griega quiere decir llamar a uno; todo tipo de hablar con la intención de producir un efecto en particular, de ahí que se traduce exhortación, aliento, confortar, consolar, aliviar. El diccionario Manual[3] traduce a parakaleô como mandar llamar, llamar en auxilio, rogar, invocar, pedir, exhortar… consolar.. Vine[4] dice que literalmente denota llamar al costado de uno , de aquí que es llamar al auxilio de uno; es usado de cualquier tipo de llamado a una persona que tiene como propósito producir un efecto particular, de aquí con varios significados como consuelo, exhortar…

Hechos 2:40:
Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba [parakaleô], diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

El contexto trata de la ocasión en que el apóstol Pedro refirió la Palabra de Dios a las personas que se encontraban presentes en el día de Pentecostés.

La expresión “y con otras muchas palabras…” se refiere a las palabras de la Palabra de Dios que el apóstol les estaba hablando con las que –según dice el registro– les testificaba y exhortaba (parakaleô).

Es decir, la exhortación les iba dirigida mediante las palabras que Pedro les estaba diciendo.
El Diccionario Enciclopédico Larousse
[5] dice de exhortar: inducir a uno con palabras a que haga o deje de hacer alguna cosa. Eso es lo que Pedro estaba haciendo mediante la Palabra de Dios que él les estaba hablando.

Hechos 14:22:
Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles [parakaleô] a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Esta porción de Escritura registra el tiempo en que el apóstol Pablo junto a Bernabé anunciaban el evangelio (versículo 21) en las ciudades de Listra, Iconio y Antioquía.

Pablo anunciaba la Palabra de Dios y fue con esa Palabra que el confirmaba los ánimos de los discípulos y les exhortaba a que permaneciesen en la fe.

Hechos 15:32:
Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron [parakaleô] y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.

Estos dos profetas -Judas y Silas- consolaron y confirmaron (parakaleô) a los hermanos y cuando lo hicieron, lo hicieron con abundancia de palabras.
Pablo, Silvano (Silas) y Timoteo hicieron lo mismo con los discípulos de Tesalónica.

1 Tesalonicenses 2:11:
Así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos [parakaleô] y consolábamos a cada uno de vosotros.

He aquí la manera en que estos tres hombres exhortaban a los discípulos de Tesalónica: como el padre a sus hijos…

¡Hermosa comparación! ¿Cómo exhorta un padre a sus hijos? Con la mejor intención para el mejor bien del hijo.

No siempre lo que el padre tiene que decir le gusta al hijo escuchar, no obstante el padre tiene que hacer su función con amor pero con firmeza.

1 Tesalonicenses 4:1:
Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos [parakaleô] en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.

En este registro el ruego y la exhortación es en el señor Jesús. “De la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios..”

La manera de conducirse de ellos era según la Palabra de Dios. Completa la idea con “así abundéis más y más.”

Nunca es suficiente de la Palabra de Dios; dice abundar y dice más y más.

1 Timoteo 6:2:
Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta [parakaleô].

2 Timoteo 4:2:
que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta [parakaleô] con toda paciencia y doctrina.

La exhortación debería ser hecha por Timoteo -según la instrucción de Pablo- con toda paciencia y doctrina.

La palabra doctrina es enseñanza[6].

Lo que había que enseñar era la Palabra de Dios la cual Timoteo es instado por Pablo a predicar a tiempo y fuera de tiempo.

Tito 19:
retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar [parakaleô] con sana enseñanza y convencer a los que contradicen
.

Pablo le encarga a Tito que retenga la palabra fiel (la Palabra de Dios es fiel) tal como ha sido enseñada.

De este modo Tito podría exhortar (parakaleô) con sana enseñanza.

La herramienta, el vehículo, el instrumento de exhortación es la Palabra de Dios.

1 Pedro 5:1 y 12:
Ruego [parakaleô] a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada
12 Por conducto de Silvano, a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, amonestándoos [parakaleô], y testificando que ésta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis.

En el versículo doce dice “escrito”, lo que se escriben son palabras, eso es lo que los “parakaleaba”.

Parakaleô es traducida de distintas maneras[7] como ya se ha visto por ejemplo rogar, edificar, consolar, exhortar… siempre mediante el uso de la Palabra de Dios..
En todos los registros estudiados se pudo observar que la exhortación, el ruego y la consolación se hizo por medio de la Palabra de Dios a ejecutar acciones de acuerdo a ésa Palabra.
Hasta aquí “rogamos” parakaleô de 1ª Tesalonicenses 5:14.

Ahora bien, el ruego de Pablo Silvano y Timoteo en éste particular versículo de la Escritura era para los hijos de Dios para que hagan tres cosas: amonestar, alentar y sostener con tres tipos de personas: los ociosos, los de poco ánimo y los débiles.

1 Tesalonicenses 5:14:
También os rogamos, hermanos, que amonestéis [noutheteo] a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

Por un rato pasaremos estudiando las tres cosas que los creyentes habían sido y son instados a hacer.

La primera es amonestéis que es la traducción de la palabra griega noutheteo que según el diccionario Manual[8] quiere decir recordar, amonestar, advertir, reprender y castigar.

El Dr. Bullinger[9] traduce a esta palabra como poner en mente, de ahí advertir, amonestar, exhortar.

Hechos 20:31:
Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar [noutheteo] con lágrimas a cada uno.

Este registro declara el momento en que el apóstol Pablo -encontrándose en Mileto- se despide de los ancianos de Efeso y de Mileto y concluye en el versículo 31 diciendo “no he cesado de amonestar (noutheteo)”.

Pablo les hizo presente, les recordó, cuál había sido su conducta durante el tiempo que estuvo con ellos; lo que les enseñó públicamente y por las casas (versículo 20).
Según el Larousse
[10] amonestar es hacer presente alguna cosa a uno para que la considere, procure, evite. También es advertir, prevenir, reprender.

1 Corintios 4:14:
No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros [noutheteo] como a hijos míos amados.

La intención del apóstol Pablo para con los Corintios no era hacerles pasar vergüenza alguna por las cosas que les decía sino ponerles en mente, hacerles presente como a hijos amados las cosas que ellos tenían que escuchar. En los versículos uno al tres Pablo les dice:

1 Corintios 4:1-3:
1 Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

2 Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

3 Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo.

Aquí brevemente el mismo Pablo presenta sus credenciales y la de sus colaboradores como ministros del evangelio a los corintios.

Continúa dando consejos prácticos de una conducta apropiada según Pablo mismo se condujo estando con ellos.

Esto es lo que el apóstol estaba haciendo, amonestándolos, haciéndoles presente su conducta y la de sus colaboradores en ocasión de su visita.

Para que los corintios recibieran aun mas provecho de esto; cuando Pablo envió a Timoteo a visitarlos a ellos les recordó lo que ya les había hecho presente cuando estuvo con ellos.

1 Corintios 4:17:
Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi proceder en Cristo, de la manera que enseño en todas partes y en todas las iglesias.

Evidentemente debe ser muy importante hacerles presente a los creyentes acerca de la conducta de Pablo al punto que él lo hizo cuando estaba con ellos y luego envió a Timoteo para recordárselos.

Romanos 15:14:
Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros [noutheteo] los unos a los otros.

Colosenses 3:16:
La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos [noutheteo] unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

En estos dos usos tan particulares; Pablo insta a los creyentes a que se hagan presente los unos a los otros la Palabra de Dios.

En el caso de Romanos dice “llenos de todo conocimiento” y en Colosenses “la palabra de Cristo more en abundancia”.

Para hacer presente la Palabra de Dios a otras personas, uno debe estar lleno y debe tener abundancia de esa Palabra.

Colosenses 1:28:
a quien anunciamos, amonestando [noutheteo] a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre

La expresión “a quien anunciamos” se refiere al señor Jesucristo y dice que lo anunciaban haciendo presente o poniendo en mente y enseñando a todo hombre.

2 Tesalonicenses 3:15:
Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle [noutheteo] como a hermano.

Una vez mas el contexto declara lo que el apóstol les refería a los creyentes de

Tesalónica cuando les decía que sean imitadores de él y sus colaboradores.

Los estaban exhortando a que hagan lo que ellos hicieron en cuanto a trabajar y ganarse su propio sustento.

Finaliza diciéndoles (versículo 14) que si alguno no obedece a estos consejos que no se junten con el para que se avergüence pero que en contraste a tenerlo como enemigo; ellos lo amonesten (noutheteo), como a un hermano.

1 Tesalonicenses 5:12-14:
12 Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan [noutheteo];

13 y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros.

14 También os rogamos, hermanos, que amonestéis [noutheteo] a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

Hay otra versión de la Biblia
[11] en donde se tradujo el versículo 12 de la siguiente manera:

"Ahora les solicitamos, hermanos, que respeten a los que están trabajando duro entre ustedes y presidiéndolos en [el] Señor y amonestándolos."

El pedido de Pablo era que los que trabajaban duro entre ellos -y además los presidían- fueran respetados.

Estos hombres además de trabajar duro y presidirlos hacían una cosa según este registro: amonestarlos [noutheteo].

Por estas cosas les solicitaba respetarlos.
En el versículo 14 Pablo les dice que amonesten (noutheteo) a los ociosos. Esa palabra “ociosos” es la palabra griega ataktos.

El Diccionario Manual traduce a este vocablo como que no está en su puesto, indisciplinado, desordenado, confuso.

El Dr. Bullinger traduce ataktos como fuera de rango, no conservando el rango (como hacen los soldados) de aquí irregular, fuera de orden, desordenadamente.
La instrucción de Pablo a los tesalonicenses era que a aquellos que tenían estas características, es decir que eran indisciplinados y que estaban fuera de orden (ataktos), había que hacerles presente (noutheteo) la Palabra de Dios.
Esta palabra ataktos se usa una vez mas en el Nuevo Testamento. En segunda tesalonicenses:

2 Tesalonicenses 3:11:
Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente [ataktos], no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno.

En el mismo contexto Pablo les dice que lo amonesten (noutheteo) como a hermano

(versículo 15).
Hasta aquí el versículo 14 de primera tesalonicenses cinco registra el ruego insistente de Pablo a los tesalonicenses a que le hagan presente la Palabra de Dios a los que entre ellos estuvieran indisciplinados y fuera de orden.

1 Tesalonicenses 5:14a:
También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis [paramutheomai] a los de poco ánimo, …

Según El Diccionario Manual
[12] paramutheomai quiere decir aconsejar, animar, consolar, calmar, apaciguar. El Léxico Analítico[13] dice que es hablar, ejercitar una apacible influencia mediante palabras, aplacar, calmar, aliviar, confortar, consolar.
Esta palabra paramutheomai está usada en 1 Corintios 14, donde la Palabra de Dios habla de los asuntos espirituales
[14].

1 Corintios 14:3:
Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación [paramutheomai].

El contexto de este versículo es la reunión de creyentes y el uso correcto de estos asuntos del espíritu (versículo uno).

Profecía es uno de esos asuntos provenientes de Dios; y siendo así, cada vez que una persona lo hace (profetizar palabras de la Palabra de Dios) lo hace para otras personas y como resultado les edifica y/o exhorta y/o consuela (paramutheomai).

Paramutheomai también quiere decir[15] hablar tiernamente o con voz suave como para sanar lastimaduras y heridas.

1 Tesalonicenses 2:11:
así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos [parakaleô] y consolábamos [paramutheomai] a cada uno de vosotros.

Filipenses 2:1a:
Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo [paramutheomai] de amor, …

En ocasión de la muerte de Lázaro, en Juan capítulo once:

Juan 11: 19 y 31:
19 y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas [paramutheomai] por su hermano
31 Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban [paramutheomai], cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.

Según lo observado; el uso de la palabra paramutheomai está asociado a aplacar, calmar, aliviar, confortar, consolar, sanar lastimaduras y heridas mediante el hablar tiernamente o con voz suave.

¿Cuánto mas puede calmar, consolar, aplacar…. aliviar… si las palabras que se hablan son las palabras de la Palabra de Dios a una persona?
La siguiente palabra a estudiar es la traducida en la expresión “poco ánimo” que es una traducción de la palabra griega oligopsuchos compuesta por oligos que quiere decir
[16] poco, pequeño, escaso, breve, débil, bajo, etc., y psuchos.

Según Vine[17] oligopsuchos quiere decir desanimado, desesperanzado. Ésta es la única vez que esta palabra es usada en el Nuevo Testamento.

En la Septuaginta ésta misma palabra griega se usa en Isaías 57.

Isaías 57:15:
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde [oligopsuchos] de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

En la misma versión del Antiguo Testamento en Proverbios:

Proverbios 18:14:
El ánimo del hombre soportará su enfermedad;
Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado [oligopsuchos]?

Según Bullinger
[18] oligopsuchos quiere decir de bajo espíritu, descorazonado. Cuando un hijo de Dios se encuentra en esta circunstancia -“bajoneado”, con “las defensas bajas”- es cuando otro hijo de Dios es instado a calmarlo, aliviarlo, consolarlo mediante el hablarle tiernamente o con voz suave la Palabra de Dios.

1 Tesalonicenses 5:14:
También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

La palabra “sostengáis” es una traducción de la palabra griega antechomai a la que Vine
[19] traduce adherirse, pegarse, sostenerse firme, sostenerse a, adherirse a una persona.

Mateo 6:24:
Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará [antechomai] al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Una versión de la Biblia
[20] tradujo a este versículo de la siguiente manera:

"Nadie puede servir como esclavo a dos amos; porque u odiará al uno y amará al otro, o se apegará [antechomai] al uno y despreciará al otro. No pueden ustedes servir como esclavos a Dios y a las riquezas."

Tito 1:9:
Retenedor [antechomai] de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.

Esta expresión “retenedor de la palabra fiel…” en otra versión de la Biblia
[21] es traducida: “que se adhiera firmemente a la fiel palabra…”

Sin apegarse o adherirse a la Palabra de Dios ¿Cómo puede una persona exhortar y convencer a otros hermanos en Cristo o cómo podría sostener a los débiles
La palabra débiles en 1 Tesalonicenses 5:14, corresponde a la palabra griega asthenes.

El Diccionario Manual[22] la traduce débil, enfermizo, ineficaz, sin poder, etc.

Otras palabras griegas asociadas son traducidas por este mismo diccionario como falta de vigor, debilidad, enfermedad, estar sin fuerzas, estar débil, estar enfermo.

Romanos 15:1 y 2:
1 Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles [asthenes], y no agradarnos a nosotros mismos.

2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación.

1 Corintios 8:7, 9-12:

7 Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil [asthenes], se contamina
9 Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles [asthenes]. 10 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil [asthenes], ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos?

11 Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil [asthenes] por quien Cristo murió.

12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil [asthenes] conciencia, contra Cristo pecáis.

Aquí en el contexto de 1 Corintios 8 presentado, habla del grado de conocimiento de la Palabra de Dios que pueden tener los hijos de Dios.

Los unos con conocimiento no tendrían problema alguno en comer cosa alguna en cualquier lugar; pero la consideración debería ser hecha a la luz del que tiene menos conocimiento (débil) y debido a esto podría malentender la acción de comer cualquier alimento en cualquier lugar como que la comida fue sacrificada a los ídolos.
En este grupo de personas había quienes conocían mas de la Palabra de Dios y quienes conocían menos.

Aquellos que conocían menos aquí eran llamados “débiles”.

Evidentemente en este contexto, ser débil no sería una cuestión física sino débil en el conocimiento de la Palabra de Dios.

1 Corintios 9:22:
Me he hecho débil [asthenes] a los débiles [asthenes], para ganar a los débiles [asthenes]; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos

Aquí es el apóstol Pablo quien habla.

El se dispuso a conducirse como “débil” para ganar a los débiles y que ellos puedan ser salvos. Una vez más aquí, débil no se refiere a debilidad física sino debilidad en el conocimiento de la Palabra de Dios.

Es decir que el apóstol Pablo “se puso en los zapatos” de los que

menos sabían para ganarlos para Dios.

Éste es el ejemplo que dio Pablo en cuanto a adherirse firmemente

(antechomai) a los débiles (asthenes).

Cuando una planta se encuentra débil o es recientemente transplantada se le coloca un tutor que es afirmado a ella mediante el uso de alguna soga.

De esta manera puede crecer fuerte, sana, erguida y saludable. Así hay que adherirse al menos instruido para ayudarlo a crecer.
Ciertamente asthenes también puede significar debilidad física
[23] pero estamos dedicados al uso de asthenes como debilidad en el conocimiento.

Romanos 4:19:
Y no se debilitó [asthenes] en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

Este maravilloso versículo habla del patriarca Abraham.

En cuanto al aspecto puramente físico, el estaría tan débil como cualquier otro hombre de cien años de edad, pero en cuanto a la “fe”; el no estaba debilitado (asthenes).
Se concluye entonces, que los creyente son instados a que a los ociosos hay que amonestarlos; a los de poco ánimo alentarlos, a los débiles sostenerlos, para con todos ellos ser pacientes.

La paciencia sería así de importante; pero en todos los casos el elemento común para exhortar, amonestar, alentar y sostener es la Palabra de Dios.
Es como en una familia donde el papá y la mamá procuran armonía familiar, que todos en la familia ayuden a todos para el mejor crecimiento y felicidad individual y colectivo.

En una familia debe existir mucha paciencia.

Si alguno de ellos se pone fuera de lugar se lo “encarrila”, si alguno se encuentra “bajoneado” se lo alienta, si es débil en conocimiento se lo sostiene para que madure.

Efesios 4:2 y 32
2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor

32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Efesios 5: 1 y 2:
1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

Colosenses 3:12-17:
12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Gálatas 6:1, 2, 6 y 10:
1 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
6 El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.
10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

Si la herramienta que hay que utilizar para producir los beneficios estudiados en éste artículo es la Palabra de Dios, ¿en qué otro lugar uno podría estar mejor que dentro de la familia de Dios?

El mejor ambiente es el provisto por los hijos de Dios que se conduzcan como agrada a Dios. De esta manera unos a otros “como quien no quiere la cosa” (pero ciertamente queriendo la cosa) se van amonestando, alentando y sosteniendo.


by Eduardo Di Noto

www.palabrasobreelmundo.com.ar

Nota del Autor (N de A)

Toda la Escritura utilizada en este artículo es de la Versión Reina Valera 1960
[24] a menos que se especifique algo en contrario.
Toda vez que se utilice una palabra de origen Griego será escrita en minúscula cursiva (Ej.: parakaleô).
Debido a que los paréntesis se utilizan en el texto Bíblico; cada vez que exista una nota del autor en dicho texto, estará colocada entre corchetes para diferenciarla.
Todas las citas de fuentes externas se notarán en esta otra tipografía para diferenciarlas del resto. Asimismo cuando la cita de la fuente sea de mayor longitud que la presentada en este artículo; se resumirá usando “...” indicando que hay mas información disponible de consulta en dicha fuente.
[1] 2 Timoteo 3:16: 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
[2]A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament, Ethelbert W. Bullinger, , Zondervan Publishing House, Página 268.
[3] Diccionario Manual Griego Español José M, Pabón S. de Urbina, Biblograf, página 451
[4] Vine’s Expository Dictionary of Old and New Testament Words W. E. Vine, Fleming H. Revell Company, 1995, página 118
[5] Diccionario Enciclopédico Larousse, Editorial Larousse, Tomo 3 Página 923
[6] A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament, Ethelbert W. Bullinger, , Zondervan Publishing House, 1979, Página 232
[7] Algunos ejemplos: Rogar, Mateo 8:5, 31, 34; 14:36; 18:29: edificar Hechos 9:31; consolar Romanos 15:4; 2 Corintios 1:4; 7:4, 13; exhortar Hechos 2:40; Romanos 12:8; 2 Tesalonicenses 3:12. Rogar como en el versículo uno – de acuerdo al Diccionario Larousse (Tomo 7 página 2084) - es pedir a alguien como gracia o favor alguna cosa. Instar o pedir insistentemente y con súplicas. Otra de las maneras que se traduce parakaleo es consolación (Larousse Tomo 2 Página 593) que quiere decir aliviar la pena o aflicción de uno: sus palabras me consolaron
[8] Diccionario Manual Griego Español José M, Pabón S. de Urbina, Biblograf, página 412
[9] A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament, Ethelbert W. Bullinger, , Zondervan Publishing House, 1979, Página 854
[10] Diccionario Enciclopédico Larousse, Editorial Larousse, Tomo 1 Página 119
[11] Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras
[12] Diccionario Manual Griego Español José M, Pabón S. de Urbina, Biblograf, página 453
[13] The Analitycal Greek Lexicon Revised, Harold K. Moulton, página 305
[14] La expresión “dones espirituales” es una sola palabra griega pneumatikos que se traduce que concierne al espíritu. Los dones espirituales no son la única cosa que concierne el espíritu descritas en ese mismo contexto. N de A.
[15] Receiving the Holy Spirit Today, Victor Paul Wierwille, American Christian Press, página 213
[16] Diccionario Manual Griego Español José M, Pabón S. de Urbina, Biblograf, página 423
[17] Vine’s Expository Dictionary of Old and New Testament Words W. E. Vine, Fleming H. Revell Company, 1995, página 70
[18] A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament, Ethelbert W. Bullinger, , Zondervan Publishing House, Página 280
[19] Vine’s Expository Dictionary of Old and New Testament Words W. E. Vine, Fleming H. Revell Company, 1995, página 224
[20] Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras, Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, página 1207
[21] Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras
[22] Diccionario Manual Griego Español José M, Pabón S. de Urbina, Biblograf, página 89
[23] Por ejemplo 1 Corintios 11:30:Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados [asthenes] entre vosotros, y muchos duermen.
[24] La Santa Biblia Antiguo y Nuevo Testamentos, Antigua Versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602) Revisión de 1960. Sociedades Bíblicas Unidas, 1993

lunes, 13 de julio de 2009

EL REDENTOR

Dios te bendiga!!.

Aunque hoy en día mucha gente celebra el nacimiento de Jesucristo, ya sea por motivos religiosos o comerciales, pocos de ellos tiene un adecuado conocimiento del propósito de su nacimiento.
Realmente, de acuerdo a la Palabra de Dios, Jesucristo nació teniendo desde el principio una misión específica, que era pagar con su vida por la remisión de nuestros pecados.
Así como el ángel le dijo a José, cuando Jesús aun estaba en el vientre de María:

Mateo 1:21“Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”

“Jesús” en hebreo significa “el Señor (Jehová) nuestra salvación”, en realidad fue Jesucristo a través del cual el Señor, Jehová, traería salvación al pueblo y los salvaría de sus pecados.
Como la Palabra dice comentando sobre la sugerencia de Caifas, el sumo sacerdote de los judíos, sobre la crucifixión de Jesús:


Juan 11:50-52
50 ( Hablando Caifás) ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca.
51 Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación;
52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Jesucristo iba a morir por todos nosotros y algunos de los efectos de esta muerte son los que vamos a examinar en este artículo.

1. Jesucristo: el redentor de nuestros pecados

Una de las cosas a la que muchas veces se refiere como resultado de la muerte de Jesús es la redención.
“Redención” es una acción que asume la existencia de un redentor, esto es, alguien que haga la redención posible y la existencia de un rescate que se paga por eso.
Para descubrir qué fue eso por lo que Jesucristo nos redimió así como el rescate que pagó vayamos a Tito 2:14 que dice:

Tito 2:14
“quien [Jesús] SE DIO A SÍ MISMO POR NOSOTROS PARA REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD”

Jesucristo nos redimió DE TODA INIQUIDAD, y la obtuvo al DARSE A SÍ MISMO por nosotros.
En otras palabras, ÉL era el rescate para nuestra redención de “TODA INIQUIDAD”.
Como el mismo dijo en Mateo 20:28:

Mateo 20:28
“como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, Y PARA DAR SU VIDA EN RESCATE POR MUCHOS.”

Jesús vino para servir, Y PARA DAR SU VIDA EN RESCATE POR MUCHOS.”
Y tan grande era este rescate que se pagó por nosotros y de igual manera la redención que se obtuvo por eso.
Veamos Hebreos 9:11-12 donde habla sobre la redención:

Hebreos 9:11-12
11 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,

12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

Los sacerdotes de la ley ofrecían becerros y cabras mediante los cuales intentaban obtener remisión por sus pecados.
Como veremos más delante, lo que hacían era inadecuado. Por otro lado, Jesús presentó a Dios SU PROPIA SANGRE mediante la cual obtuvo LA ETERNA REDENCIÓN POR NOSOTROS”. Como en Efesios 1:7 y Colosenses 1:14 también dicen:

Efesios 1:7
“en quien TENEMOS REDENCIÓN POR SU SANGRE, el perdón de pecados según las riquezas de su [de Dios] gracia,”

Colosenses 1:14
“En quien ]Jesús] TENEMOS REDENCIÓN POR SU SANGRE, el perdón de pecados:”

La redención no está en nuestras buenas obras y comportamiento.
No está en nuestra devoción religiosa.
No está en nuestro valor personal.
Sino que está en JESÚS.
Y es una redención “según las riquezas de su gracia” esto es, abundante y completa, así como leemos, eterna redención
.

2. Jesucristo: nuestro redentor por el pecado de Adán

Como se mencionó en la última sección, Jesucristo era el rescate que se pagó por TODOS nuestros pecados, por “TODAS nuestras iniquidades” como en Tito 2:14 dice.
Sin embargo, se debe poner en claro que para ese “TODOS (AS)”, aparte de los pecados que uno comete durante su vida, también se incluye el pecado que Adán cometió con su caída, el cual pasa de generación en generación a toda la humanidad, haciéndolos pecadores desde el momento en que nacen. Como en Romanos 5:18-19 dice:

Romanos 5:18-19
18 Así que, como por la transgresión de uno (Adán) vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno (Jesús) vino a todos los hombres la justificación de vida.
19 Porque así como por la desobediencia de un hombre (Adán) los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno (Jesús), los muchos serán constituidos justos.

La desobediencia de Adán no le costó solo su propia caída , sino que también hizo pecadores a todos los que han nacido después de él, aunque ellos mismo no hayan cometido ese pecado. Así que, no hay ningún hombre que pueda decir que no necesita redención, porque aun en el caso hipotético de que no haya hecho nada malo, aun sigue teniendo el pecado de Adán que lo hace pecador desde el momento de su nacimiento.
Obviamente, nuestra redención sería completamente inadecuada, si no incluyera el pecado de Adán.
En realidad, ¿cuál sería la ganancia si fuéramos “redimidos” por los pecados que ya hemos cometido y no por los pecados que aun no hemos hecho, y aun se nos ha cobrado el pecado de Adán?
Por lo cual, Jesucristo también nos ha redimido del pecado que Adán nos heredó. Y esto es lo que hizo, Romanos 5:19 dice:

Romanos 5:19
“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la OBEDIENCIA DE UNO [Jesús], LOS MUCHOS SERÁN CONSTITUIDOS JUSTOS”.

Aunque el pecado de Adán pase de generación en generación, infectando a todos los hombres, a través de la obediencia y sacrificio del Señor Jesús, todos nos podemos librar no solo de ese pecado sino también todo pecado que haya infectado nuestras vidas. Tito 2:14 dice:

Tito 2:14
“quien [Jesús] SE DIO A SÍ MISMO POR NOSOTROS PARA REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD”

Cuando dice TODA iniquidad significa TODA iniquidad obviamente incluyendo el pecado de Adán.
Hoy cuando alguien nace, sigue naciendo como pecador.
Sin embargo, ahora hay una salida de esa situación, que se llama creer en el Señor Jesucristo. Hechos 10:43 dice:

Hechos 10:43
“De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.”

Así de fácil: tu crees en Jesucristo y todos tus pecados son perdonados. Ya costó mucho para obtenerlo, costó la preciosa sangre del unigénito Hijo de Dios.
Entonces para concluir, aunque en el primer nacimiento nacemos pecadores, en el segundo nacimiento, el nacimiento de arriba (ver Juan 3:3-8), el cual ocurre en el momento en que creemos en el Señor Jesús y en su resurrección, somo nacidos de nuevo, totalmente puros, puesto que esta creencia, que es responsable de este segundo nacimiento, nos limpia de TODO pecado.

3. Jesucristo: el perfecto sacrificio

Habiendo visto que el sacrificio de Jesucristo nos redimió de todo pecado, es posible que alguien pregunte ¿cuál era el rol de los varios sacrificios y ofrendas que están registradas en la ley , cuyo objetivo era el perdón de pecados por los cuales eran ofrecidos?
Antes de decir algo sobre el valor de esos sacrificios, se debe poner en claro, que no había nada anticipado en la ley para el perdón del pecado de Adán.
No había nada que pudiera ayudar al hombre a deshacerse de el.
Así que la gente nacía como pecadora y seguía como pecadora aunque hayan ofrecido todos los sacrificios de la ley por los varios pecados registrados ahí.
Esta situación cambió con el sacrificio de Jesús después del cual, aunque hayamos nacido pecadores, podemos ser limpios de este pecado y de hecho de todos los pecados, creyendo en Cristo.
Ahora, dejando a un lado el pecado de Adán y regresando a los sacrificios y ofrendas registrados en la ley, la Palabra de Dios los caracteriza como inadecuados. Hebreos 10:1-4 dice:


Hebreos 10:1-4
1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.

Como el ultimo versiculo del pasaje anterior pone en claro, los sacrificios animales que la ley contemplaba para la remisión de pecados era insuficiente, porque dice “porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.” Y puesto que en Hebreos 9:22 dice:

Hebreos 9:22
“sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.

Es obvio que para la verdadera remisión se necesitaba derramar otra sangre. Y cual era? La sangre de Jesucristo. En Hebreos 10:6-12 dice:

Hebreos 10:10-12
10 En esa voluntad[ver vers. 5-9 para el contexto] somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

Jesús trató con el problema del pecado UNA VEZ Y PARA SIEMPRE.
Por otro lado, los sacerdotes quienes repetidamente ofrecían los mismo sacrificios “los cuales nunca pueden quitar los pecados”, Su sacrificio por los pecados fue UNO, mediante el cual obtuvo “eterna redención” (Hebreos 9:12).
Es por eso que ya no hay necesidad de otros sacrificios, como también en Hebreos 10:18 muy claramente dice:

Hebreos 10:18

“Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.”

Este pasaje no dice que ya no hay pecado.
Lo que dice es que ya no hay más ofrenda por el pecado.
Y esto porque la ofrenda de Jesucristo tiene poder eterno contra el pecado.
No solo contra los pecados que ya hemos cometido como impíos o contra el pecado de Adán, sino también contra los pecados que podamos haber cometido después de convertirnos a Cristo.
Esos pecados también son perdonados a través del poder redentor de la sangre de Jesús, cuando son confesados a Dios. 1 de Juan 1:7-9 dice:


1 Juan 1:7-9
7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.

9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

La sangre de Jesús es la única medicina que puede curarnos de la enfermedad del pecado. La ley ordenaba cierto sacrificio para un cierto pecado, otro sacrificio para otro tipo de pecado etc.
Y aun así todos esos sacrificios no pudieron curar el problema del pecado. Sin embargo, lo que la ley no pudo obtener, Jesucristo lo obtuvo sacrificándose a sí mismo.
Ahora, todo aquel que cree en Él es lavado de TODOS sus pecados. Como en Apocalipsis 1:5 dice:

Apocalipsis 1:5
“y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,”

Jesucristo nos lavó de nuestros pecados con su sangre.
Él fue quien hizo el trabajo. Ni si quiera dice que nos lavamos a nosotros mismos.
Él lo hizo todo.
Y lo hizo COMPLETAMENTE sin la necesidad de algo más.

4. Jesucristo; nuestra reconciliación con Dios

Habiendo visto que el sacrificio de Jesucristo nos dio la remisión de nuestros pecados, avancemos para ver algo mas que también nos dio, a través de su remisión.
¿Qué es eso? Nuestra reconciliación con Dios.
Antes del sacrificio de Jesús eramos pecadores y de ese modo enemigos de Dios, después de su sacrificio y de creer en él, somos redimidos y lavados de nuestros pecados.
Eso nos hace justos y nos reconcilia con Dios. Como en Romanos 5:6-10 dice:

Romanos 5:6-10
6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

Jesucristo murió por nosotros, cuando aun eramos pecadores y enemigos de Dios.
Con su muerte, nos reconcilió con Dios, porque su muerte pagó por todos nuestros pecados y nos transformó, cuando creímos, de pecadores a justos. Como en 1 de Pedro 3:18 dice:


1 de Pedro 3:18
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;”

Jesucristo, el justo que sufrió por todos nosotros, los injustos, y con su sacrificio nos LLEVÓ a Dios. Ahora, si Cristo nos llevó a Dios, ¿necesitaremos todavía que nos lleven a Él?
No, porque Cristo ya lo hizo.
Como cristianos, ya no estamos lejos de Dios ni necesitamos ser llevados a Él, sino que estamos reconciliados con Él.
Y no fuimos nosotros los que hicimos esto posible, sino Jesús. Como el texto dice: “PADECIÓ... para llevarnos a Dios”.
Además, Colosenses 1:19-23 agrega:

Colosenses 1:19-23
19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado

22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

23 si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

¿Seguimos siendo enemigos de Dios? ¿Seguimos siendo extraños frente a él? No, “erais en otro tiempo extraños y enemigos”, ya no.
Porque “ahora [Dios] os ha reconciliado en su [Jesús] cuerpo de carne, por medio de la muerte”.
Como en Efesios 2:19 dice:


Efesios 2:19
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,”

5. Conclusión

En este articulo examinamos algunos de los efectos del sacrificio de Jesús, dando un énfasis especial a la redención de los pecados que se obtuvo mediante esto.
Como vimos, por su muerte Jesús nos redimió de todo pecado, incluyendo el pecado de Adán, reconciliándonos con Dios. Por lo cual, ya no somos pecadores, ni extraños, ni enemigos de Dios. De lo contrario, somos salvos, justos, santificados y reconciliados con Dios, y todo esto no porque hicimos algo, sino porque Jesucristo, nuestro redentor lo hizo, dándose a sí mismo en rescate por todos nosotros.
Entonces para cerrar este artículo, tengamos en mente las palabras de 1 de Pedro 18-19 que dicen:

1 de Pedro 1.18-19
18)sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

19)sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,”

Versión Bíblica: Reina- Valera

jueves, 9 de julio de 2009

Hijos de Dios

Dios te bendiga!!.
Me encanta Gálatas 3:23 y 4:7.
Gálatas 3:23
23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.
Gálatas 4:7
0+- 7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

En los versiculos 23 y 24 donde Pablo explica cual era el rol que desempeñaba la ley: que era un tutor para el tiempo antes de la llegada de la Fe y más adelante nos dice que pasó cuando la Fe llegó:

Gálatas 3:25-26
“Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;”


“Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;”

¡La Fe en Jesucristo, creer que Él es el Hijo de Dios, el Ungido, el Mesías, nos hace ser hijos de Dios, Sus hijos e hijas!

Evangelio significa buenas noticias y éstas en verdad son muy ¡BUENAS NOTICIAS! “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”, como Pablo y Silas le dijeron al carcelero en Filipo (Hechos 16:31). “Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”, agrega la Palabra.


Ésta realidad llena mi corazón de alegría cada vez que leo este pasaje. Luego el capítulo 4 de Gálatas continúa:
Gálatas 4:1-7
1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;


2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.
3 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.
4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!
7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

Los versículos 6 y 7, una vez más, nos llaman hijos de Dios, Sus hijos. Dios lo ha sellado enviando al Espíritu de Dios en nuestros corazones que claman ¡Abba (papi), Padre!
He leído este pasaje muchas veces y siempre me regocija.

Sin embargo, hay algo que me confundía, y esto es la palabra “adopción” en el versiculo 5.

Como sabemos, los hijos adoptados no están conectados por nacimiento a sus padres adoptivos. Ésta es la diferencia entre un hijo adoptado y un no adoptado.

El no adoptado está conectado por nacimiento y por sangre a su padre y a su madre, mientras que el adoptado mediante el acto de adopción.

Creo que todos vamos a estar de acuerdo en que es maravilloso ser hijo de Dios, una cosa es ser adoptado, donde Dios no es tu padre de nacimiento y otra muy diferente ser Su hijo porque naciste de Él.
Por lo cual, quiero que en este artículo vayamos juntos a las Escrituras y ver lo que la Palabra de Dios dice en cuanto a ser hijos de Dios.
¿Cómo es que uno se convierte en hijo de Dios?
¿Qué se necesita?
¿Es por nacimiento o por adopción?
Creo en que al final de este artículo vamos a tener respuestas claras a éstas preguntas provenientes de la única fuente autorizada: La Palabra de Dios.

Puede que en algunas ocasiones tengamos que ver los significados de algunas palabras en griego. Se paciente, porque creo que hacerlo vale la pena el esfuerzo.
La palabra adopción

La frase “adopción de hijos” utilizada más arriba es la traducción de una palabra griega, la palabra: uiothesia.

Esta palabra a su vez está compuesta por la palabra “uios” que significa hijo y la palabra “thesis” que significa ubicación.

“Uiothesia” por lo cual significa “ubicación como hijos”. Para entender mejor su significado en Gálatas 4, veamos el contexto. Gálatas 3:23-4:4 habla de hijos que están bajo tutores. Hijos que fueron destinados a heredar, pero no eran diferentes que los esclavos. En otras palabras, hijos que a pesar de ser hijos eran esclavos:

Gálatas 4:1-3
1“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo;
2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.
3 Así también nosotros, cuando éramos niños [Griego: “nepioi”, niño pequeño que aun no puede hablar, – no como “uioi”, la palabra traducida como “hijos” en Gálatas] estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.”

Gálatas 3:1-2 nos da el ejemplo de un heredero que está bajo guardianes y administradores hasta el tiempo que el padre haya señalado. Mientras siga en esta etapa, mientras no haya llegado el tiempo señalado por el padre, aunque sea hijo, tiene el lugar de esclavo.“Así también nosotros”, dice: Gálatas 4:3, cuando éramos niños estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.” Los versículos 4-5 nos dicen lo que pasa después:

Gálatas 4:4-5
4“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,
5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”

La palabra “pero” con la que empieza el versiculo 4 pone en contraste lo que le sigue con lo que le precede. ¿Qué fue antes? El tiempo señalado por el Padre no había venido: tenemos la posición de esclavos, fuimos esclavizados a los elemento del mundo; estábamos bajo tutores, guardianes y administradores. La palabra “PERO” no obstante, introduce un cambio a esta situación. ¿Cuál fue este cambio? ¡A su debido tiempo, llegó el momento señalado por el Padre! Dios envío a Su Hijo, a redimir a aquellos que estaban bajo la ley; y de tener la posición de esclavos fuimos hechos hijos. Podemos ver lo mismo , usando las palabras de Gálatas 3:23-26.

Gálatas 3:23-26
23“Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.
24De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
25Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo,
26pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; ”

Había una vez, “antes de que viniese la fe”, este era el tiempo de la ley, el tiempo del tutor o ayo, el tiempo de los guardianes y de los administradores que habla Gálatas 4.
El tiempo en el que teníamos la posición de esclavos.
Pero luego vino la fe, vino el cumplimiento del tiempo. ¡Vino Cristo! El tutor, el guardián y el administrador, la ley que era todo eso, se fue.
Ya no estamos bajo la ley y ya no tenemos la posición de esclavos, sino que ahora tenemos el lugar de hijos.
En otras palabras, la palabra “uiothesia” que es usada en Gálatas 4 y que se traduce como adopción de hijos sería mejor que se tradujera como “la posición de hijos”.
Esta palabra no se usa para decirnos que Dios es nuestro padre adoptivo, como la traducción parece decir, sino que nosotros con la venida del Señor Jesucristo, con la venida de la fe, cambiamos nuestra posición y de ser esclavos ahora somo hijos.
No habla de nuestra relación con Dios en términos de adoptado vs de nacimiento sino en términos de tener la posición de hijos vs la posición de esclavos.
Nacido de Dios - no adoptados
El hecho de que en el pasaje anterior de Gálatas y la palabra “uiothesia” no significan que Dios es nuestro Padre adoptivo puede ser avalado por muchos otros pasajes más, lo cual pone en claro que no somos hijos adoptivos de Dios sino hijos de nacimiento. Empezando por Juan 1:12, leemos:

Juan 1:12
“Mas a todos los que le recibieron [al Señor Jesucristo], a los que creen en su nombre [el nombre del Señor Jesucristo], les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;”


La palabra “hijos” equivale a la palabra griega tekna, que significa “que es nacido” .
Es una palabra que “da prominencia al hecho de nacimiento”.
De hecho el siguiente versiculo lo pone más claro que el agua. Vamos a leerlo junto con el pasaje anterior:

Juan 1:12-13
12 “Mas a todos los que le recibieron [al Señor Jesucristo], a los que creen en su nombre [el nombre del Señor Jesucristo], les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”

¿De dónde nacieron los hijos de Dios del versiculo 12?
El versículo 13 da la respuesta: ¡nacieron de Dios!
Obviamente, por lo cual si somos nacidos de Dios, es nacimiento y no adopción lo que nos conecta con Él; y la Palabra lo pone muy claro, lo veremos mas delante.
El siguiente pasaje que vamos a ver dice que es por nacimiento y no por adopción nuestra conexión con Dios, haciéndole literalmente nuestro Padre, está en Juan 3:3-8. Ahí vemos a Jesús y a Nicodemo (un maestro judío) hablando sobre un segundo NACIMIENTO.

Juan 3:3-8
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo ( en griego: Nacido de arriba), no puede ver el reino de Dios.
4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo ( Griego: nacido de arriba).
8 l viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Es en este pasaje como Jesús aclara aquí que hay dos tipos de nacimientos.
El primero es el nacimiento del agua o de la carne.
Este es el nacimiento físico y toda la gente que ha vivido en esta tierra han nacido de esta manera.
Aparte de este tipo de nacimiento hay otro más, el cual Jesús pone en claro que es un prerequisito para entrar en el reino de Dios.
Este es el “nacimiento de arriba”. Muchos traductores lo han traducido, valga la redundancia, como “nacido de nuevo”.
Porque en lo absoluto es un segundo nacimiento y por lo cual decir que hemos nacido de nuevo es válido , lo que en griego diría “nacido de arriba”, la que es otra manera de expresar el decir “nacido de Dios quién está arriba”.
Anteriormente vimos en Juan que la Palabra habla de aquellos que creen en el nombre del Señor Jesucristo como nacido de Dios.
Aquí el Señor habla de “nacido de arriba”. Ambas son lo mismo y enfatizan el hecho de que hay un segundo nacimiento que es requerido para entrar en el reino de Dios.
Este es el nacimiento que viene de Dios o que viene de arriba o el nacimiento que viene del Espíritu, como también se le llama en el pasaje anterior de Juan 3.
Observa de nuevo que la Palabra de Dios no habla de adopción.
Jesús no dijo que teníamos que ser adoptados por Dios sino ser nacidos de Dios.
Es precisamente este nacimiento el que nos hace hijos de Dios y nos da el derecho de llamarlo papi (Abba) Padre.
Por supuesto que también podríamos llamarlo Padre si nos hubiera adoptado pero obviamente no tenemos adopción sino nacimiento.
Pero vamos a continuar yendo a la primera epístola de Juan. Ahí en 1 Juan 5:1 leemos:

1 Juan 5:1
“Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.”

Más atrás vimos en el evangelio de Juan y en Gálatas también que alguien se puede convertir en hijo de Dios al creer en el Señor Jesucristo.
Aquí se repite de nuevo. Cualquiera que cree que Jesús es el Cristo, el cual es el Ungido, el Mesías, es nacido de Dios. ¡Así de fácil y así de bueno! También es una noticia para el mundo, Evangelio significa buenas noticias y éstas SON verdaderamente ¡muy buenas noticias!
La religión ha escondido la verdad y la belleza del evangelio.
Durante muchos años he escuchado mucho sobre religión; mucho sobre lo que debo hacer para estar bien con Dios, pero nadie me ha dicho que creyendo simplemente en que Jesucristo es el Cristo, el Hijo de Dios, el Ungido sería hijo de Dios y podría llamarle, mi papi, mi Padre.
Sí, es así de fácil mi querido lector.
“Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo” Pablo y Silas le dijeron al carcelero en Filipo, como leímos previamente, cuando les preguntó: “Señores ¿qué debo hacer para ser salvo?” (Hechos 16:30-31) Lo mismo dice la Palabra de Dios hoy para ti también.
Si aún no has conocido al Señor Jesucristo, quiero que sepas que Él quiere conocerte y llevarte al Padre. No necesitas hacer ningún tipo de acto religioso para llegar a Él.
No tienes que seguir las diferentes tradiciones religiosas que probablemente escuchaste cuando eras niño . Lo que tienes que hacer está aquí frente a tus ojos: Cualquiera que CREA que Jesús es el Cristo, el Ungido, ¡es nacido de Dios! Y Romanos 10:9 dice:

Romanos 10:9
“que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”

¡Así de seguro! ¡Así de simple! ¡Así de generoso! Leamos de nuevo en Romanos 10:

Romanos 10:12-13
“pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;
13porque todo aquel que invocare el nombre del Señor sera salvo.”

¡El Señor es rico, generoso para con todos los que le invocan y todos los que invocan el nombre del Señor serán salvos!

1 Juan 4:15
“Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.”

Todo gira alrededor de Jesús y todo tiene que ver con creer en Jesús y el confesar que crees en Él. Creer en el Señor Jesús, creer que Él es el Ungido, el Cristo, creer que Él es el Hijo de Dios, creer que Dios lo levantó de los muertos, confesar, como resultado de creer, que Él es el Señor. Para entrar en la familia de Dios no es mediante obras, sino por creer, por fe. Y no es por adopción lo que hace ser parte de su familia sino nacimiento, nacimiento de Dios, quien a su vez se convierte en Abba (papi) Padre.
Si avanzamos un poco más podemos ver también ésta verdad en 1 de Pedro 1:23 donde leemos:

1 Pedro 1:23
“siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.”

Aquí de nuevo Pedro habla de un nuevo nacimiento, el segundo nacimiento, el nacimiento de Dios del cual vimos que Juan hablaba. Es un nacimiento que no proviene de semilla corruptible sino de semilla incorruptible y el medio de este nacimiento es a través de la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Romanos 10:17 - solo unos versículos después del pasaje que habla que uno se salva no mediante obras, sino confesando con su boca al Señor Jesús y creyendo en su corazón que Dios le levantó de los muertos – nos dice cómo viene la fe:

Romanos 10:17
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”

La Fe viene por el oír.


No escuchando sermones religiosos o tradiciones humanas.
No escuchando cualquier cosa que la gente diga que tal vez Dios dice, sino escuchando la Palabra de Dios, lo que Dios mismo dice.
Hoy en día hay millones de personas que creen saber lo que Dios dice y piensa, ya sea porque lo imaginan pensando determinada cosa o porque un religioso les dijo que Dios así piensa o incluso porque su iglesia así lo dice. Bueno, la verdad del asunto es que cada enseñanza debe ser probada conforme a la Palabra de Dios, la Biblia. Yo crecí aprendiendo religion en una Iglesia tradicional y creia lo que la gente o la Iglesia decían de Dios - lo cual generalmente se traducía en una larga lista de que sí puedes o que no debes hacer y que no tienen relación alguna con la vida – me hicieron no querer tener ninguna conexión con Dios.
De niño le oraba y losentía cerca.
Pero cuando el niño se hizo adolescente y no obtuvo ninguna respuesta a sus preguntas, Dios se convirtió en algo así como irrelevante para la vida – cuando pasaban cosas malas – una figura aterradora que iba tras de mí para castigarme. Pero de algún modo creía en la Biblia, aunque nunca la había leído y pensaba que era un libro sagrado exclusivo para sacerdotes y monjas.
También estaba en búsqueda de la verdad, el significado de la vida, pero sin ningún resultado.
Cualquier cosa que intentaba, aunque me resultara, me dejaba vacío. Un día a los 21 años, frustrado por los continuos fallos en mis intentos de encontrar algún sentido, le pedí a Dios que me perdonara por varias cosas tontas que había hecho y por el hecho de que nunca le había puesto verdadera atención.
También le pedí, que si existía, que me encontrara. En menos de una semana, un amigo mío, sin saber nada, me dijo que había ido a un grupo bíblico y que si quería acompañarlo en la siguiente ocasión, lo cual hice.
Ahí vi gente con Biblias en la mano que hablaban de cómo hacerse hijos de Dios, también hablaban sobre ser salvos por fe, sin obras, sobre una relación real y personal con Dios, de que Dios era mi papi.
Sobre un Dios a quien podría pedir y recibir de Él, buscarlo y encontrarlo. Me expusieron un Dios VIVO en vez del típico dios muerto de las tradiciones humanas; me dije: ¡“ésto es demasiado bueno”! ¡Incluso me pareció revolucionario!
Pero es verdad, pensé, especialmente porque se ve tan opuesto a lo que la iglesia tradicional dice. Decidí probarlo así: Si algo está en la Biblia entonces lo creeré, si no, pues no.
Así que señalé a la Biblia como criterio con respecto a Dios y Su voluntad y no como varias personas probablemente dirían.
También me dije: “voy a aplicar la Palabra de Dios prácticamente, la voy a probar”. Entonces, cuando leí en la Biblia que Jesús decía:

Mateo 7:7-11
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? ”

Cuando leí eso, ¿sabes que hice? ¡Empecé a pedirle a Dios! Por todo.
Por cada necesidad que tenía le pedía Su ayuda.
Y ¿sabes qué? ¡Sucedieron milagros!
¡Dios extendió su brazo y me alcanzó.
El cielo se abrió y me encontró! Creer en Dios no era el final de un ejercicio mental.
Era el principio de una relación viva con un Dios VIVO.
Es precisamente de éste Dios del que hablo.
Y Él envió a Su Hijo Jesucristo para que llevara nuestros pecados en la cruz para que así hoy cualquiera que crea que Él es el Cristo, el Hijo de Dios, el Ungido y que Dios lo levantó de los muertos será salvo y será hijo del Todopoderoso.
¿Estas cansado de Dios? Yo también estaba cansado, pero ¿qué crees? No has conocido al verdadero Dios, porque el verdadero Dios está VIVO, su Palabra es viva y cualquiera que le conozca jamás se cansará de Él.
Lo que tu has conocido es el dios muerto de la religión y ese dios no puede hacer nada mas que cansar a la gente.
Así fue como me convertí en creyente.
Y así es como creo que alguien se hace creyente.
Tiene que ser expuesto con la verdadera Palabra de Dios, con las buenas nuevas del evangelio. Oír es el primer paso, luego viene la fe.
Lector de éste artículo: Si tu aún no eres un creyente de Jesucristo, hoy has escuchado el evangelio, las buenas nuevas de ser salvo por fe.
Las buenas nuevas de convertirse en hijo de Dios, las buenas nuevas de poder llamarlo papi.
La Palabra de Dios dice:

Santiago 4:8
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.”

Acércate a Dios y Él se acercará a ti. Él te ama, te está esperando y tiene un plan para ti. Su familia tiene un lugar para ti también. El Padre te está esperando también. Como en

1 de Timoteo 2:4 dice:
“el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”


¡Y eso te incluye a ti también! Para cerrar ésta parte vayamos a

1 de Juan 3:1-2 que dice:

I Juan 3:1-2
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios;
por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios”

Ahora somo hijos de Dios. ¿Cómo? Por fe en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, el Mesías.
Esto no es algo prometido para el futuro.
¡Es una realidad presente y disponible para ti ahora! Como Pablo dice en 2 de Corintios 6:2:

2 Corintios 6:2
“Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.”

“Esperando la ubicación como hijos”

Regresando al tema original y habiendo visto lo que Juan nos dice y que ahora somos -a través de la fe en Jesucristo- hijos de Dios, vayamos a Romanos 8:23. Ahí leemos:

Romanos 8:23
“y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción [uiothesia– ubicación como hijos], la redención de nuestro cuerpo.”

Es fácil ser confundidos como cuando leemos en el pasaje anterior, en Romanos, que aún estamos esperando nuestra ubicación como hijos, mientras que en Gálatas, dice que Jesucristo vino para que recibiéramos nuestro lugar como hijos y Juan dice que AHORA somo hijos de Dios.
La clave para evitar confusión en el pasaje anterior es la mera palabra “uiothesia”.
Si alguien entiende esa palabra como adopción, como las traducciones inglés dicen, entonces estamos rotundamente confundidos.
Adopción es un momento determinado, así como nacimiento. Hay un momento específico, cuando nacimos por primera vez (es la fecha y hora que aparece en tu acta de nacimiento), hay una fecha y hora determinada en la que nacimos por segunda vez (es el momento en que confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos) y además también hay otro momento determinado con fecha y hora cuando alguien es adoptado (es la fecha y hora en que los padres firman los documentos correspondientes). Así que, si traducimos “uiothesia” como adopción, entonces ese momento determinado con fecha y hora - de acuerdo a Romanos 8 – ¡no ha llegado aún! No somos ni siquiera adoptados por Dios porque todavía estamos esperando ese momento. Pero ese malentendido es artificial y creado al traducir la palabra “uiothesia”, como adopción. La traducción correcta es “ubicación como hijos” y para entender su significado aquí tenemos que ver el contexto, empezando del versículo 18:

Romanos 8:18-25
“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción [ubicación como hijos], la redención de nuestro cuerpo.
Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.”


Pablo, refiriéndose a la creación nos dice que ésta está sujeta a vanidad. Está bajo la esclavitud de corrupción, gime y tiene dolores de parto y esos dolores ¡son fuertes!.
Y no solo la creación sino nosotros también que tenemos las ¡PRIMICIAS del Espíritu!.
Nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando algo mejor, la redención del cuerpo, el tiempo en el que el Señor regresará y cambiará este cuerpo mortal y frágil en inmortal e incorruptible como Su cuerpo.
Gemimos y esperamos el tiempo en el que le veremos cara a cara. Como Pablo dice:

1 Corintios 13:12
“Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.”

Hay un “ahora” y un “entonces”.
Ahora vemos en el espejo pero ENTONCES le veremos ¡cara a cara!
Ahora sabemos en parte pero luego sabremos ¡cómo fuimos conocidos!
Ahora la creación gime y nosotros gemimos por dentro también pero ENTONCES será liberada de la esclavitud de corrupción.
Ahora tenemos los primeros frutos del Espíritu, lo cual significa que vendrá un tiempo, un ENTONCES, en el cual ¡tendremos la llenura!
Ahora somos hijos de Dios, nacidos de Dios, hijos del Todo Poderoso, hermanos de Jesucristo, como él mismo nos llama en Hebreos 2:11-12, pero ésta no es la ubicación completa.
La ubicación completa como hijos, es cuando lo veamos cara a cara, cuando sepamos cómo fuimos conocidos. Así, seremos ubicados como hijos e hijas de Dios, pero también ¡hay mucho más por venir!.
Y sí, tenemos los frutos del Espíritu, pero son solo los PRIMEROS frutos, por lo cual, hay mucho más por venir.
¿Cuándo? Cuando el Señor regrese, cuando la creación sea liberada, cuando lo veamos ¡cara a cara! En el desposo con Cristo (2 Corintios 11:2) cuando se haga matrimonio (Apocalipsis 19).
Concluiremos este artículo con Romanos 8:14-17:

Romanos 8:12-17
“Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;
porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción [ubicación como hijos], por el cual clamamos: !Abba, Padre!
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”

Por fe somo hechos hijos de Dios y recibimos el Espíritu Santo.
Al caminar por el Espíritu, al ser guiados por el Espíritu, somos hijos de Dios manifestados; y éste espíritu no es un espíritu de esclavitud sino un espíritu de relación paterno-ilial, un espíritu de “uiothesia”, un sello por el cual Dios nos sella (Efesios 1:13) y mediante el cual clamamos ¡Abba (papi) Padre!
Permanecemos en el sufrimiento así como toda la creación.
El hecho de convertirnos en hijos de Dios no significa una inmunización del sufrimiento, como algunos nos han hecho creer.
La Palabra no deja duda alguna al respecto: no solo la creación gime, sino que nosotros también. Es sin embargo, el principio y hay más por venir, cuando nos reunamos con nuestro Papi, cara a cara.
Cuando vayamos al lugar que el Señor está preparando para nosotros:

Juan 14:2-3
“En la casa de mi Padre muchas moradas hay … voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”